La tecnología Cosmos 3D busca crecer en la Argentina con un modelo de construcción industrializada basado en impresión 3D de componentes de hormigón, con antecedentes de aplicación residencial en Brasil. El enfoque apunta a integrar la impresión 3D a un sistema repetible de producción de viviendas, más allá de la demostración puntual de una impresora operando en una obra.
El esquema se apoya en la fabricación de componentes en un entorno controlado y su posterior traslado para el montaje en el sitio de construcción. Esa lógica permite organizar de manera más previsible las etapas de producción, curado, traslado y montaje, con el objetivo de que la impresión 3D funcione como una plataforma productiva para proyectos residenciales.
Antecedentes en Brasil y cambio de escala
En Brasil, la tecnología registra miles de m² de viviendas ejecutadas con este sistema, desde proyectos de vivienda social hasta residencias de mayor escala. Entre los casos difundidos se mencionan viviendas sociales de 58 m² desarrolladas en São Simão, en el estado de São Paulo, y una residencia de 420 m² en Nova Lima, Minas Gerais.
Adrián Posada, impulsor de la llegada de Cosmos 3D a la Argentina, planteó que el punto central es el paso hacia un modelo industrial. “El salto importante era no sólo imprimir un muro más rápido, cómo lo que se había visto hasta ahora”, comentó Posada. En la misma línea, agregó: “Es poder transformar esa capacidad en un sistema de producción de viviendas que sea repetible, escalable y aplicable a distintos proyectos”.
Posada también contrastó la lógica industrial con la impresión en el lugar de obra. “Entendemos el impacto visual que tiene una impresora 3D haciendo muros in situ en la obra, pero hemos comprobado que ese modelo no era tan productivo cómo el que llevamos a cabo en Cosmos”, afirmó.
Tiempos, alcance y costos estimados
En términos de plazos, se indicó que la fabricación de los muros de una vivienda de alrededor de 120 m² puede realizarse en aproximadamente 48 horas de impresión. Esa cifra corresponde únicamente a la producción de muros: el proceso completo incluye curado, traslado, montaje, instalaciones y terminaciones, con variaciones según las características de cada proyecto.
Además del segmento residencial, la plataforma puede aplicarse a soluciones prefabricadas, componentes modulares y otras piezas vinculadas a la construcción y la infraestructura, de acuerdo con la configuración del proyecto. Para el mercado local, la propuesta contempla soporte, acompañamiento técnico, capacitación y asistencia para incorporar el sistema al proceso productivo.
En el plano económico, se mencionaron equipos desde US$ 200.000 para impresión de mobiliario urbano y piezas industriales, hasta US$ 790.000 para muros de viviendas, con impuestos incluidos y puesta en funcionamiento en Buenos Aires. También se incluyó una estimación de reducción de costos de entre 30 % y 40 % frente a sistemas tradicionales, según diseño, materiales, terminaciones y características de cada desarrollo.


