MILA, una startup argentina de memory tech, prepara su llegada al mercado latino de Estados Unidos con un “biógrafo” basado en inteligencia artificial que entrevista por WhatsApp a múltiples personas en simultáneo y convierte esas conversaciones en historias compartidas. La herramienta ya generó más de 60.000 conversaciones y, en la actualidad, opera en México, Colombia y Argentina.
El origen del proyecto se remonta a 2018, cuando el argentino Ezequiel Fonseca Zas atravesó una tragedia familiar: su hermana y su sobrina murieron en un accidente vial en el sur de Francia. Su sobrino sobrevivió y quedó, “de un día para el otro, sin madre y sin acceso directo a la historia de su origen argentino”. A partir de esa situación, Fonseca Zas entrevistó a más de 60 familiares para reconstruir 140 años de historia familiar y dejarle ese legado.
“En 2018 sufrí una pérdida muy profunda: mi hermana y mi sobrina murieron en un accidente vial en el sur de Francia. Ese día todo cambió”, dijo Ezequiel Fonseca Zas. Ese proceso derivó en un libro construido con memorias, materiales, fotos y datos aportados por más de 60 parientes. El trabajo demandó más de un año y el fundador lo describió como “un trabajo largo, costoso y desgastante”. Al finalizar, formuló la pregunta que ordenó el desarrollo posterior: por qué debía ser tan difícil capturar las historias que importan.
La tecnología funciona como una entrevistadora conversacional por WhatsApp. Envía preguntas personalizadas a familiares, amigos, equipos o comunidades, abre decenas de conversaciones individuales en paralelo y recibe respuestas en formato de textos, fotos, audios y anécdotas. Luego, la plataforma transforma ese material en una narrativa colaborativa.
El primer producto tomó la forma de libros impresos de 200 a 300 páginas, con cientos de fotos y más de 30 colaboradores, listos en menos de cuatro semanas en promedio. En paralelo, la compañía trabaja en su expansión hacia video y otros formatos digitales. “Estamos construyendo una máquina para capturar memoria colectiva”, dijo Fonseca Zas.
En términos de posicionamiento, MILA se inscribe en el universo memory tech, una categoría emergente que aplica tecnología e IA para preservar historias humanas reales. Dentro de ese espacio, el enfoque se orienta a las shared memories, es decir, historias construidas entre muchas voces, a diferencia de soluciones centradas en biografías individuales.
La startup opera con un equipo de lingüistas, diseñadores conversacionales y desarrolladores distribuido entre Argentina, España, Colombia, México y Miami. Tras cerrar una ronda pre-seed de US$ 750.000, destina esos fondos a escalar el producto, mientras avanza con su plan de desembarco en Estados Unidos. “Hacer lo más simple posible que las historias que realmente importan jamás se pierdan”, dijo Fonseca Zas.












