En apenas un año se realizaron 100 intervenciones de reemplazo articular asistidas por tecnología robótica en Argentina, aplicadas a cirugías protésicas de cadera y rodilla. El hito se alcanzó con el uso del sistema Mako SmartRobotics, una plataforma que integra planificación preoperatoria personalizada con imágenes tridimensionales obtenidas por tomografía computada y asistencia robótica durante la operación.
El especialista y director de Motion Clinic, el Dr. Andrés Ananía (MN 119.930), vinculó el volumen alcanzado con la incorporación de la herramienta a la práctica cotidiana. “Llegar a las 100 cirugías con esta tecnología demuestra que estamos frente a una herramienta que ya se integró a la práctica quirúrgica cotidiana”, dijo Ananía, director de Motion Clinic.
Las 100 intervenciones se realizaron en el Sanatorio Finochietto junto al staff de Cadera y Rodilla de la institución. Ananía forma parte de ese equipo desde 2013 y fue uno de los primeros en utilizar el sistema Mako SmartRobotics en el país.
La plataforma se utiliza en reemplazos totales de cadera, reemplazos totales de rodilla y reemplazos parciales de rodilla. La planificación tridimensional previa define medidas, ángulos y la ubicación exacta de los implantes. Durante la intervención, el brazo robótico acompaña al cirujano para ejecutar el plan quirúrgico diseñado.
Entre los beneficios clínicos asociados a este enfoque se mencionan una menor invasividad del procedimiento, una mejor alineación de la prótesis y una recuperación más rápida. Además, al optimizar la colocación del implante, se busca disminuir su desgaste a largo plazo.
Del total de 100 cirugías asistidas por robótica, 73 correspondieron a reemplazos de cadera y 27 a rodilla, con pacientes de distintos perfiles clínicos. Un primer grupo estuvo integrado por mayores de 60 años con artrosis avanzada, en quienes la tecnología permitió reducir la agresión quirúrgica y favorecer una rehabilitación más rápida, con un rango de movimiento mayor.
También se intervinieron pacientes de entre 40 y 60 años, un rango etario en el que históricamente se recomendaba postergar la cirugía por la duración limitada de los implantes. En este segmento, la precisión del posicionamiento biomecánico se vinculó con una mejora en la durabilidad de las prótesis y con la ampliación de opciones para personas activas.
El tercer grupo incluyó pacientes de entre 30 y 40 años y casos de alta complejidad, como artrosis secundaria a displasia congénita, secuelas de fracturas o deformidades articulares importantes. “La robótica no reemplaza al cirujano, lo potencia”, dijo Ananía, director de Motion Clinic.












