El índice de salarios aumentó 2,2% en mayo respecto del mes anterior y acumuló una suba de 35,9% interanual, según informó el INDEC. El indicador general quedó una décima por encima de la inflación mensual, que fue de 2,1%, aunque esa diferencia respondió al comportamiento de los salarios del sector no registrado. En el empleo formal, tanto el sector privado como el público volvieron a registrar incrementos inferiores al IPC.
Desempeños diferentes
La variación mensual del índice general reflejó comportamientos dispares entre sus componentes. Los salarios del sector privado registrado aumentaron 2,0%, los del sector público 1,5% y los del sector privado no registrado 3,5%.
Al considerar únicamente el empleo formal —que reúne a los trabajadores privados registrados y al sector público—, el incremento fue de 1,8%, tres décimas por debajo de la inflación de mayo.
El peso del empleo no registrado
El mayor aumento volvió a observarse en el segmento no registrado. En la comparación interanual, esos salarios crecieron 66,3%, frente al 29,3% del sector privado registrado y al 27,4% del sector público.
Ese resultado debe interpretarse con cautela. El INDEC estima los salarios del sector no registrado a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), cuya información presenta un rezago de cinco meses. Por ese motivo, el dato publicado para mayo refleja la evolución correspondiente a diciembre de 2025 y explica gran parte de la diferencia entre el índice general y la evolución de los salarios formales.
El salario formal sigue sin recuperar poder de compra
En los últimos doce meses, el índice general de salarios acumuló un incremento de 35,9%, por encima de la inflación interanual de 33,2%. Sin embargo, los salarios registrados crecieron 28,7% y los del sector privado registrado 29,3%, ambos por debajo del aumento de los precios.
La misma tendencia se observa en el acumulado de los primeros cinco meses del año. Entre enero y mayo, los salarios del sector privado registrado aumentaron 12,3%, mientras que la inflación acumuló 14,7%. La diferencia implica una pérdida real de poder adquisitivo de aproximadamente 2,1%.
Desde diciembre de 2025, el índice general de salarios acumula una suba de 15,2%. No obstante, ese resultado vuelve a mostrar una brecha entre la evolución de los ingresos del empleo informal y los salarios registrados. Mientras el primero sostiene el crecimiento del indicador general, las remuneraciones del empleo formal continúan sin acompañar el ritmo de la inflación.












