El Grupo Yili presentó en Roma un modelo chino de “simbiosis” a lo largo de toda la cadena de valor láctea durante la primera Conferencia Mundial sobre Medidas en materia de la iniciativa One Health en los sistemas agroalimentarios, organizada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El enfoque One Health busca equilibrar y optimizar de forma sostenible la salud de las personas, los animales y los ecosistemas.
En ese marco, la FAO impulsa RENOFARM, una iniciativa global con horizonte de 10 años puesta en marcha en 2024. La participación de la compañía se concentró en la sesión “RENOFARM in Action”, donde el vicepresidente del Grupo Yili, Xu Ke, expuso tres ejemplos sobre cómo ecosistemas saludables, agricultura de precisión y crecimiento compartido pueden reforzarse mutuamente en la producción láctea.
Restauración ambiental y manejo productivo
El primer caso se ubicó en el condado de Ar Horqin, en Mongolia Interior (China), donde la degradación del suelo había sido un problema persistente para los pastores locales. Xu Ke planteó que el grupo desarrolló un enfoque de integración entre pastos y ganadería adaptado a condiciones locales y a procesos naturales.
La siembra de alfalfa, una planta rica en proteínas y de raíces profundas, contribuyó a estabilizar el suelo y a recuperar 55.000 mu, equivalentes a unas 3.667 hectáreas de pastizales degradados. Con el paisaje renovado, el esquema busca sostener un ciclo productivo-ambiental: la hierba restaura la tierra, la tierra sustenta al ganado y la ganadería lechera contribuye al ecosistema.
Tecnología, bienestar animal y productividad
El segundo ejemplo se centró en el bienestar animal y la gestión basada en ciencia en la Granja Ecológica Inteligente de Chilechuan, de Yili. Allí se incorporaron herramientas de control automático de temperatura, monitoreo del estado de salud mediante Internet de las cosas (IoT) y nutrición de precisión ajustada a cada etapa de crecimiento, con el objetivo de asegurar la calidad de la leche cruda.
En ese tramo, la compañía vinculó su operación con reconocimientos del organismo multilateral: Yili recibió en varias ocasiones el Premio a la Contribución a la Responsabilidad Social de la FAO por prácticas en bienestar animal y agricultura de precisión, y en 2026 la FAO nombró a esa granja Campeona Piloto 5G del programa RENOFARM.
El tercer eje abordó ingresos y capacitación de productores. En 2014, Yili y la FAO pusieron en marcha escuelas de campo para ganaderos lecheros, con formación práctica y periódica en las explotaciones. Especialistas de la compañía asisten en la identificación de riesgos sanitarios, la optimización de raciones y la elaboración de planes personalizados, con financiación y apoyo técnico.
En ese trabajo, Yili afirmó que, a lo largo de más de una década, ayudó a 5.600.000 pastores de Mongolia Interior a aumentar sus ingresos; en paralelo, la escala de la ganadería lechera se multiplicó por más de diez y la producción diaria de leche se duplicó. “La prosperidad no es un solo, sino una sinfonía”, dijo Pan Gang, presidente del Grupo Yili.












