martes, 6 de octubre de 2026

Un informe de Tsinghua mide avances hacia la neutralidad de carbono en 198 países

Presentado en un seminario de alto nivel en la Universidad de Tsinghua, el relevamiento 2026 se apoya en más de 200 indicadores y describe qué factores tecnológicos y sistémicos aceleran o frenan la transición.

Expertos y responsables políticos de distintos países participaron en un seminario de alto nivel en la Universidad de Tsinghua, en Pekín, centrado en la neutralidad de carbono a escala mundial. En ese encuentro se presentó el Informe Anual de Progreso sobre la Neutralidad de Carbono a Nivel Global 2026, que analiza los factores que impulsan o limitan la transición en 198 países y regiones.

La actividad se realizó como parte de una serie de eventos por el quinto aniversario del Instituto para la Neutralidad de Carbono (ICON) de la Universidad de Tsinghua y el sexto aniversario de los objetivos de “doble carbono” de China. Además, coincidió con el inicio del 15.º Plan Quinquenal del país.

Un mapa de impulsores y límites

El seminario reunió miradas del sector público, el ámbito académico y organizaciones internacionales. Entre los ponentes estuvieron Li Gao, viceministro del Ministerio de Ecología y Medio Ambiente de China; Zhang Laibin, presidente del Comité Académico de la Universidad de Petróleo de China (Pekín); Zeng Rong, vicepresidente ejecutivo de la Universidad de Tsinghua; y Erik Solheim, exsubsecretario general de las Naciones Unidas y exdirector ejecutivo del PNUMA, quien intervino por videoconferencia.

La coordinación del encuentro estuvo a cargo de He Kebin, miembro de la Academia China de Ingeniería y decano del Instituto para la Neutralidad de Carbono de la Universidad de Tsinghua. La presentación del reporte 2026 la realizó Wang Can, profesor de la Universidad de Tsinghua.

El documento se basa en más de 200 indicadores para evaluar avances hacia la neutralidad de carbono, con el objetivo de seguir el progreso e identificar qué acelera y qué frena la transición global. “Está surgiendo una nueva fase de la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono”, afirmó Wang Can, y la atribuyó a un proceso cada vez más impulsado por el progreso tecnológico, aunque condicionado por circunstancias sistémicas más amplias.

Tecnologías consolidadas y cuellos de botella

Entre las tendencias destacadas, el informe indica que las tecnologías ya consolidadas continúan acelerándose: la energía eólica y solar, el almacenamiento de energía y los vehículos eléctricos siguen creciendo. Al mismo tiempo, identifica cuellos de botella a nivel de sistema, entre ellos la capacidad limitada de integración en la red, los elevados costos de financiación, deficiencias en mecanismos de mercado y barreras para la difusión internacional de tecnología.

El relevamiento también señala desafíos adicionales para tecnologías emergentes en su etapa de comercialización. “El hidrógeno limpio y la captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS) siguen enfrentándose a limitaciones”, destacó Wang, vinculadas con demanda, infraestructura y modelos de negocio viables.

Otro eje del informe es el diferencial que enfrentan las economías en desarrollo: costos de financiación elevados, barreras comerciales y capacidad insuficiente del sistema para absorber e implementar tecnologías verdes. En conjunto, los resultados sugieren que, aunque bajan los costos tecnológicos y se acelera el despliegue, el ritmo y la magnitud de la transición dependerán de que financiamiento, infraestructura, mercados y cooperación internacional avancen al mismo tiempo que el progreso tecnológico.