China Petroleum & Chemical Corporation (Sinopec) recibió el premio “Buenas prácticas en responsabilidad social” en la tercera Conferencia Sinoeuropea sobre buenas prácticas corporativas en materia ambiental, social y de gobernanza (ESG), realizada el 26 de junio en Maguncia, Alemania. El galardón distinguió la propuesta “Innovation‑Driven Green Development, Shared Responsibility for a Sustainable Future”, reconocida por prácticas integrales de gestión del carbono a lo largo de toda la cadena de valor.
El eje del trabajo premiado fue la gestión de la huella de carbono de los productos. En ese marco, la compañía estableció un sistema integral de gestión del carbono que abarca todo el ciclo de vida de los productos y se ajusta tanto a normas chinas como europeas. Ese enfoque apunta a ordenar la medición de emisiones asociadas a bienes y procesos, desde su desarrollo hasta su uso y suministro.
Entre los hitos mencionados figura un acuerdo de reconocimiento mutuo con BASF en materia de cálculo de la huella de carbono. Sinopec señaló que fue la primera en alcanzar este tipo de entendimiento y que el esquema busca servir como un modelo replicable para la colaboración ecológica transfronteriza, con foco en metodologías comparables entre actores de distintas regiones.
La agenda también incluyó iniciativas vinculadas al suministro de energía ecológica, la investigación y desarrollo en tecnologías bajas en carbono y la evaluación de emisiones de carbono en la cadena de suministro. Estas acciones se alinean con los objetivos de “doble carbono” de China y se presentan como un referente práctico para la aplicación de criterios ESG en el sector energético y químico a nivel mundial.
Durante la conferencia, un representante de Sinopec pronunció un discurso magistral titulado Cleaner Energy, Better Life: Deepening China-Europe Green Cooperation for a Low-Carbon Energy Future. Allí sostuvo que “el desarrollo ecológico y con bajas emisiones de carbono es un objetivo común de toda la humanidad” y que China y Europa “cuentan con un enorme potencial de cooperación en este ámbito”.
En esa misma presentación, la compañía enmarcó “Energía más limpia, vida mejor” como guía de su desarrollo ecológico y de bajas emisiones de carbono y como “su compromiso solemne con el mundo”.
En línea con sus metas de “doble carbono”, Sinopec convirtió la gestión de la huella de carbono de sus productos en un pilar estratégico de su agenda ESG y planteó que impulsará la armonización con normas internacionales para mejorar su competitividad a nivel mundial. También creó un marco integral de gestión de emisiones de carbono basado en gobernanza al más alto nivel, cobertura de todo el ciclo de vida y armonización integrada con sistemas nacionales e internacionales.
Como parte de ese despliegue, la empresa integró requisitos de bajas emisiones de carbono en todos sus procesos de contratación pública, lo que amplía la gestión de huella de carbono desde sus operaciones internas hasta toda la cadena industrial y promueve mejoras ecológicas en su cadena de suministro.


