La V edición del estudio “Hábitos y percepción de los españoles respecto al sector bancario 2026”, elaborado por Nickel, registró que el 67,5% de los españoles considera que poder realizar gestiones bancarias sin desplazarse ayuda a reducir su impacto ambiental. Dentro de ese universo, el 40,6% atribuyó esa reducción a evitar “desplazamientos innecesarios”.
El relevamiento se ubica en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra cada 5 de junio y que en 2026 pone el foco en el cambio climático, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. En esa convocatoria, la campaña global llama a acelerar la acción climática y a orientar la transformación hacia modelos más sostenibles, también desde decisiones cotidianas.
En España, el transporte aparece como uno de los principales focos de emisiones. De acuerdo con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el sector transporte supone el 30,7% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero, mientras que el transporte por carretera representa el 28,4% del total. En ese contexto, acercar servicios financieros a barrios y municipios se vincula con la posibilidad de evitar trayectos que, en muchos casos, se realizan en coche o transporte público.
La discusión sobre movilidad y acceso se vuelve más relevante por la reducción de infraestructura bancaria presencial. El Informe de Inclusión Financiera 2025 del Banco de España indicó que entre 2021 y 2024 los puntos de acceso presencial a servicios bancarios y financieros se redujeron de 68.883 a 67.166, principalmente por el cierre de oficinas y cajeros. Aunque la población sin acceso en su municipio descendió, al final de 2024 todavía había 2.638 municipios sin punto de acceso presencial a servicios financieros, con 435.340 residentes afectados.
En ese escenario, Nickel opera en España con una red de más de 2.500 Puntos Nickel en estancos y loterías. Desde esos comercios, los usuarios pueden abrir una cuenta en cinco minutos, ingresar y retirar efectivo, y acceder a operaciones básicas sin necesidad de desplazarse a una oficina bancaria tradicional.
El esquema combina tecnología y presencia física, con foco en la inclusión financiera y el papel de los comercios de proximidad. Allí donde una oficina o un cajero han desaparecido, un Punto Nickel puede evitar que una gestión cotidiana se convierta en un gran desplazamiento.












