La Serenísima contabilizó que, desde el inicio de su programa de recupero y donación, recuperó más de 18.400 toneladas de productos aptos para consumo y las destinó a más de 60 organizaciones sociales y Bancos de Alimentos de Argentina. La iniciativa se enmarca en el Día Internacional de Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos y combina recupero, distribución y acciones de educación para reducir el descarte.
El esquema operativo se apoya en el trabajo articulado de equipos internos de Logística, Calidad, Sustentabilidad y Supply. En ese circuito, la compañía recupera productos aptos para consumo desde plantas, centros de distribución y góndolas de supermercados aliados, y luego los canaliza hacia organizaciones de la sociedad civil y Bancos de Alimentos.
Diego Buranello, director de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad en La Serenísima, vinculó el programa con el objetivo de ampliar el alcance nutricional de los productos recuperados. “En La Serenísima trabajamos para que productos aptos para consumo puedan seguir cumpliendo su propósito: aportar nutrición a más personas”, dijo. En la misma declaración, agregó que “desde el inicio del programa, ya recuperamos el equivalente a más de 74 millones de desayunos y meriendas”.
Magnitud del desperdicio y destino social
En el país, se pierden o desperdician alrededor de 16 millones de toneladas de alimentos cada año, una cifra que dimensiona el problema y plantea la necesidad de iniciativas que recuperen el valor social y nutricional de alimentos aptos para consumo. En ese marco, la compañía afirmó que el impacto de su gestión se refleja tanto en el volumen recuperado como en el destino social de las donaciones: los alimentos entregados contribuyen al desayuno y la merienda de más de 500.000 personas.
Concientización y talleres
Además del recupero y la donación, el programa incluye acciones de concientización. Entre ellas, se distribuyen recursos educativos con pautas para organizar y almacenar correctamente productos estacionales, estrategias para aprovechar integralmente los insumos y un recetario con opciones dulces y saladas elaboradas a partir de excedentes.
La concientización también se extendió al ámbito interno mediante un curso en el campus virtual corporativo, enfocado en la planificación de compras, la conservación de alimentos y prácticas como el compostaje. Durante este año, la compañía invitó a participar de talleres prácticos a organizaciones aliadas con las que colabora a través de donaciones, entre las que figuran Acción Social mediante los Comedores Municipales de General Rodríguez en CIPM, sedes de CONIN en Merlo, Del Viso y Escobar, y la organización Akamasoa, con un alcance directo de más de 100 personas.












