KFC realizará el miércoles 9 de septiembre una acción solidaria en la Argentina: donará el 100% de lo recaudado por las ventas del combo Chick N Share Popcorn en los más de 60 locales que opera en el país a la fundación Banco de Alimentos de Buenos Aires.
La iniciativa se enmarca en la conmemoración del “Día del Coronel”, que cada 9 de septiembre celebra el nacimiento de Harland Sanders, fundador de la marca. La fecha se replica en todo el mundo y, en el plano local, se convirtió en una oportunidad anual para impulsar una acción solidaria con alcance nacional.
Alianza y destino de las donaciones
La jornada se apoya en una alianza que KFC sostiene desde hace varios años con Banco de Alimentos de Buenos Aires. La fundación recibe donaciones de empresas, productores agropecuarios y supermercados, y luego las distribuye entre organizaciones sociales que brindan asistencia alimentaria en Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, bajo el lema “Menos hambre, más futuro”.
En ese marco, Fernando Uranga, director general del Banco de Alimentos de Buenos Aires, subrayó el trabajo articulado que requiere este tipo de campañas: “Cuando empresas, organizaciones y personas se unen con un propósito común, el impacto se multiplica”, expresó Uranga.
El directivo también describió la cadena de actores involucrados para que la ayuda llegue a destino: “Detrás de cada alimento que llega a quienes más lo necesitan hay una cadena de compromiso y trabajo: desde KFC y cada uno de sus locales y gerentes, hasta las organizaciones sociales que reciben y acercan esos alimentos a las personas”, agregó.
El origen de la conmemoración
La fecha del 9 de septiembre remite al nacimiento de Harland Sanders, conocido como el Coronel Sanders, en 1890, en Henryville, Indiana. Su padre falleció cuando él tenía cinco años, por lo que desde muy joven tuvo que aprender a cocinar y a trabajar.
Con el tiempo, sumó distintos oficios —desde maquinista ferroviario hasta vendedor de seguros y bombero—, aunque mantuvo su interés por la cocina. En 1929, en medio de la Gran Depresión, adquirió una antigua estación de servicio en un pueblo rural de Kentucky, donde comenzó a ofrecer pollo frito a sus clientes y generó un boca a boca masivo.
Esa popularidad derivó en la apertura de su propio restaurante y, finalmente, en la creación de KFC, asociada a una preparación elaborada con “11 hierbas y especias”. En relación con la campaña local, Paula Barreto, gerente de Marketing de KFC, sostuvo: “Nosotros creemos que el legado del Coronel va mucho más allá de la receta”, y vinculó la propuesta con “el valor de compartir la mesa con otros”.












