La 10ª IFC Global Education Conference se realizó en Madrid, España, como un encuentro internacional organizado por la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial. El foro reunió a ministros, especialistas, académicos y líderes de empresas para intercambiar perspectivas sobre los ejes que están redefiniendo la educación, la empleabilidad y el desarrollo de talento a nivel mundial.
En ese ámbito participaron Juan Carlos Rabbat, presidente y fundador de Universidad Siglo 21, y María Belén Mendé, vicepresidenta de Fundación Universidad Siglo 21 y CEO y founder de R’Evolution Education Group. Ambos mantuvieron reuniones con el equipo directivo de IFC, en las que se trabajó sobre dinámicas de inserción laboral y tendencias de capital humano a escala global.
Durante esos encuentros también se expusieron avances de un proyecto estratégico orientado al sector de minería y energía en Argentina. La iniciativa se plantea con foco en el desarrollo de capacidades locales y en la formación de profesionales técnicos que demandan esas industrias, asociadas al crecimiento, la competitividad y la matriz económica del país.
La conferencia incluyó paneles de discusión sobre la brecha de pertinencia laboral, el rol docente y la relación entre las aulas y el sector corporativo. En ese marco, Mendé participó como ponente en un panel junto a Nunzio Quacquarelli, presidente de QS Quacquarelli Symonds; Douglas L. Becker, founder & chairman de Cintana Education; y Myleeta Aga Williams, CEO de upGrad Internacional. La moderación estuvo a cargo de Brian Gibson, VP de Ventas Globales de International Higher Education.
En su intervención, Mendé planteó una definición sobre el vínculo entre empresas y educación: “Las empresas deben dejar de ser meras consumidoras de talento y convertirse en co-diseñadoras del mismo, trabajando a la par de la academia”, dijo María Belén Mendé, vicepresidenta de Fundación Universidad Siglo 21.
Otro eje del debate se concentró en la transformación educativa y su alcance cultural, más allá de la adopción de herramientas. En esa línea, se sostuvo que el proceso requiere “un cambio cultural absoluto de mentalidad y no solo tecnológico”.
El intercambio también abordó el nuevo enfoque sobre el rol docente, vinculado a la identificación de competencias en los estudiantes y a una mayor apertura institucional. El planteo incluyó que el docente debe enfocarse en “identificar competencias en los alumnos” y en “abrir la academia a innovadores y líderes del sector privado”.












