SUNMI Technology Group Co., Ltd. comenzó a cotizar el 29 de abril de 2026 en el mercado principal de la Bolsa de Hong Kong, bajo el código 06810.HK. Con ese debut, la compañía pasó a ser la primera empresa del mundo en listar acciones dentro del sector del Internet de las cosas empresarial (BIoT, por su sigla en inglés), un segmento enfocado en soluciones conectadas para operaciones comerciales.
La apertura se formalizó en la sala de operaciones de la Bolsa de Hong Kong, donde el fundador, presidente y director ejecutivo, Jack Lin, participó del toque del gong ceremonial junto con el equipo directivo principal. El acto marcó el inicio de la negociación de las acciones en el mercado de capitales.
El estreno bursátil estuvo acompañado por una oferta pública inicial (OPI) con una demanda que superó en más de 2.000 veces la prevista. La colocación recaudó más de 1.000 millones de dólares hongkoneses. En el primer día de cotización, el papel abrió a 97,5 dólares hongkoneses por acción, lo que representó un 292,2% por encima del precio de emisión, y la capitalización de mercado superó los 40.000 millones de dólares hongkoneses.
En una cena de celebración posterior a la salida a bolsa, el fundador Zhe Lin vinculó el recorrido de la empresa con el contexto y el apoyo recibido. “El camino recorrido por SUNMI hasta este momento ha sido posible gracias a las oportunidades que nos brinda nuestra época”, dijo Zhe Lin, fundador de Sunmi Technology Group.
En la misma intervención, Zhe Lin agregó: “El gong que hemos tocado hoy simboliza algo más que un hito corporativo”, dijo Zhe Lin, fundador de Sunmi Technology Group.
En su hoja de ruta, la compañía ubicó a la inteligencia artificial (IA) como un componente central del comercio, al plantear que la IA redefine el comercio mundial. En ese marco, Sunmi prevé conectar a las empresas a través del IoT y potenciar la toma de decisiones de los comerciantes con IA, en línea con la referencia a la Industria 4.0.
La estrategia también incluyó un enfoque de acceso a capacidades inteligentes para pequeños y medianos comerciantes. El planteo apunta a que puedan contar con herramientas equivalentes a las de grandes empresas, sin necesidad de crear sus propios equipos de algoritmos.












