La baja actual del tipo de cambio responde a una combinación de estacionalidad en la oferta de divisas, una política monetaria contractiva y un factor de confianza externa, de acuerdo con un análisis de Mills Capital. El informe también enumeró variables a monitorear en el corto plazo y planteó escenarios para las próximas semanas, con referencias a la dinámica de la inflación y al comportamiento del mercado de futuros.
El primer factor identificado es estacional: el ingreso al trimestre de liquidación de la cosecha gruesa. En ese contexto, el reporte sostuvo que “los volúmenes operados en contado superaron los USD 550 millones en las últimas ruedas”, en línea con una mayor oferta de dólares. A la vez, destacó el rol del Banco Central: “el BCRA está siendo muy agresivo en sus compras acumulando más de USD 5.500 millones en el año con 65 jornadas consecutivas de saldo comprador”, un ritmo que “ya supera el 50% de la meta anual de USD 10.000 millones pactada con el FMI cuando todavía no terminó el primer cuatrimestre”.
El segundo componente es monetario. El análisis describió un sesgo “claramente contractivo”, asociado a señales del Gobierno orientadas a sostener una fuerte absorción de pesos. En ese marco, el Tesoro “viene convalidando licitaciones con niveles de rollover superiores al 100%”, es decir, renovaciones de vencimientos que superan el monto que expira, lo que reduce la liquidez disponible y el potencial de presión sobre la demanda de dólares. Además, señaló que la base monetaria crece por debajo de la inflación: “en torno al 25% interanual frente a una inflación cercana al 33%”, lo que implica una contracción real de los pesos en circulación.
El tercer factor es externo. Mills Capital remarcó el respaldo público del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, al programa argentino “ayer mismo, el día del dato de inflación de 3,4%”. También mencionó la segunda revisión del FMI, “a la espera de un Staff Level Agreement”, que “vendría con un desembolso de USD 1.000 millones”.
En precios, el informe afirmó: “El dólar mayorista cerró ayer cerca de $1.360, después de tocar un piso intradiario cercano a $1.350, el más bajo desde septiembre de 2025”. Con una banda superior “en torno a $1.680”, calculó una brecha del 23% y ubicó al mercado lejos del techo de intervención. En el segmento de derivados, indicó que “el futuro de dólar a fin de abril se opera en $1.377, y para diciembre en $1.614”.
Hacia adelante, el documento apuntó a la inflación —con una acumulada del año “en torno al 9,4%”— y a la apreciación real del tipo de cambio. También advirtió que “el segundo semestre cambia la ecuación” por el fin de la cosecha gruesa, los vencimientos de deuda y la competencia entre el carry trade en pesos y el riesgo de corrección cambiaria, con foco en la evolución del riesgo país y el acceso a financiamiento.












