El 3 de noviembre, el electorado de Estados Unidos elegirá a los titulares de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y de 35 escaños del Senado, en unos comicios de mitad de mandato que también incidirán en la trayectoria del tiempo restante del presidente Donald Trump en el cargo. En ese marco, el control del Congreso aparece como el principal punto de atención para los mercados.
En la Cámara de Representantes, los republicanos ocupan 218 escaños frente a 214 de los demócratas. En el Senado, la mayoría republicana es de 53 a 47. Para controlar la Cámara baja se necesitan 218 escaños, por lo que los demócratas deberían ganar alrededor de cuatro bancas. Si se quedaran con esa mayoría, la presidencia de la Cámara de Representantes quedaría en manos demócratas, lo que les permitiría determinar qué proyectos de ley llegan a votación.
Probabilidades y escenarios
Los mercados de predicción muestran una inclinación marcada hacia un avance demócrata. En Polymarket, al 29 de octubre se descontaba una probabilidad del 67% de que los demócratas obtuvieran la mayoría en ambas cámaras. Otro escenario contemplado era una Cámara de Representantes demócrata con un Senado controlado por los republicanos, con una probabilidad del 28%. La chance de una victoria republicana se ubicaba en 6%. En particular, las probabilidades asignaban 93% a un triunfo demócrata en la Cámara de Representantes.
Con esos números, una victoria amplia aparece como posible, aunque no asegurada. Aaron Hill, analista jefe de mercados de FP Markets, señaló: “Una pregunta clave para muchos inversores es si las acciones podrán mantenerse al alza tras las elecciones de mitad de mandato”.
Hill también citó antecedentes históricos y el posible efecto de distintos resultados sobre la dinámica financiera. “Los estudios de JP Morgan sugieren que, desde la década de 1950, el S&P 500 ha ofrecido rentabilidades positivas”, dijo Hill, al referirse al año posterior a cada elección de mitad de mandato.
Acciones, impuestos y activos para operar
En su lectura, un Congreso dividido “no cambiará mucho” y podría aliviar cierta presión sobre los rendimientos a largo plazo. En cambio, el escenario que podría introducir mayor incertidumbre para las acciones sería una victoria demócrata contundente: “Una victoria aplastante de los demócratas planteará interrogantes sobre los impuestos y la regulación de las empresas”, sostuvo Hill.
Para operar eventuales reacciones del mercado a medida que se conozcan los resultados, FP Markets indicó que sus operadores e inversores pueden acceder a distintas clases de activos, incluidos CFD sobre índices estadounidenses como el S&P 500 y el Nasdaq, principales pares de divisas frente al dólar estadounidense, oro y petróleo.












