La modernización del sistema de pagos depende, en buena medida, de alianzas entre bancos y comercios minoristas para sostener el ritmo de cambio tecnológico, contener costos e incorporar nuevas exigencias de seguridad y experiencia de usuario. Esa es la premisa central del informe “Partnering for payment modernization”, elaborado por KPMG International a partir de una encuesta a 500 bancos y 500 minoristas.
El relevamiento muestra que el 54% de los comercios minoristas considera que la modernización de los pagos es crucial para el futuro del negocio, por su capacidad de generar mejoras operativas y de eficiencia. Sin embargo, la coordinación con las entidades financieras aparece como un punto a resolver: el 53% de los minoristas cree que sus bancos comprenden sus objetivos de modernización y el 45% afirma que las entidades ofrecen proactivamente soluciones de pago adaptadas a sus necesidades.
En paralelo, los minoristas planean aumentar sus presupuestos de modernización en un promedio del 2,5% durante el próximo año. En el sector bancario, el 51% sostiene que los futuros ganadores serán quienes construyan los mejores ecosistemas; además, el 70% indicó un incremento en el gasto y el 21% reportó aumentos previstos de entre 5% y 9%.
En Argentina, el análisis incorpora la experiencia de alianzas históricas entre entidades financieras y comercios. “Argentina tiene una larga historia en materia de alianzas de entidades financieras con retailers y marcas”, dijo Eugenio Orco, socio líder de Consumo y Retail de KPMG Argentina. En esa línea, el directivo señaló que “en esta nueva ola tendrán una ventaja competitiva” las asociaciones que faciliten pagos y cobranzas con “una gestión óptima de compliance y reducción de fraudes mediante el uso de tecnología e IA”.
El informe también ubica al país en un escenario de competencia ampliada en medios de pago. “Argentina se convirtió hoy en uno de los mercados más avanzados de America latina en pagos digitales”, dijo Fernando Quiroga Lafargue, socio líderes de Servicios Financieros de KPMG Argentina, y vinculó ese avance con Transferencias 3.0 como sistema “abierto e interoperable”.
En cuanto a objetivos compartidos, el estudio identifica la sustitución de infraestructura de legado, el fortalecimiento de la prevención del fraude y el cumplimiento de expectativas de clientes. Para quienes recién comienzan su recorrido en pagos (66% en banca y 69% en retail), la principal barrera son los altos costos de implementación y las limitaciones presupuestarias; entre los bancos, el 62% también mencionó infraestructura heredada obsoleta y deuda técnica como frustraciones.
La dimensión de la inversión aparece como otro dato relevante: los bancos gastaron en promedio US$ 96,9 millones en modernización de pagos durante el último ejercicio, con asignaciones de US$ 151,1 millones en bancos de amplia gama de servicios y de US$ 146,7 millones en bancos corporativos. A tres años, el informe anticipa mayor uso de biometría habilitada por inteligencia artificial y agentes de IA para procesar transacciones, además de actualizaciones de sistemas centrales para soportar dinero y registros digitales programables: el 60% ya los está actualizando y el 76% prevé hacerlo en ese plazo.












