Las vacaciones de invierno volvieron a poner en primer plano cómo pagan los turistas argentinos cuando viajan al exterior y qué fricciones aparecen al operar fuera del país. En ese marco, Depay apunta a que bancos, billeteras y adquirentes ofrezcan pagos transfronterizos instantáneos por QR y por transferencia, con confirmación desde la misma cuenta que el usuario utiliza en Argentina y con visualización del importe en pesos antes de autorizar la operación.
La compañía sostiene que, si bien los sistemas de pagos suelen funcionar de manera eficiente dentro de cada mercado, esa experiencia no siempre se replica para quienes viajan. Sobre hábitos de consumo, Depay relevó que el ticket promedio de un turista argentino en el exterior es de US$ 30 por transacción y que el gasto promedio en una semana ronda los US$ 800.
La propuesta se basa en una infraestructura que permite pagar al instante en el exterior con la moneda habitual del usuario, sin necesidad de abrir otra cuenta ni comprar moneda extranjera. El comercio, a su vez, recibe el dinero al instante y en su moneda local. “Los sistemas de pagos funcionan muy bien dentro de cada mercado, pero en muchos casos todavía parecieran estar separados por fronteras”, destacó Joaquín Fagalde, CEO y cofundador de Depay.
En la operatoria, Depay realiza la conversión de moneda y la liquidación en tiempo real, además de asumir el riesgo cambiario. Para el viajero, el esquema apunta a evitar recargos y fricción cambiaria asociados a operar con dinero físico o con plásticos tradicionales, además de permitir conocer el monto en pesos antes de confirmar. La ejecución, según la empresa, ocurre “por detrás” de las aplicaciones, sin cambios en el uso cotidiano de la cuenta bancaria o la billetera.
La conexión directa con los sistemas locales también busca acortar la cadena de intermediarios típica de los pagos con tarjeta. En términos operativos, la compañía plantea que esto se traduce en menores costos y una acreditación más rápida para el comercio, sin modificar la experiencia del usuario final.
En cuanto al contexto regional, Depay afirma que en los últimos tres años los pagos en tiempo real crecieron más rápido en Latinoamérica que en cualquier otra parte del mundo. En esa línea, reporta presencia en Argentina, Brasil, Colombia, Perú y Bolivia, y prevé operar en Paraguay, Chile, México y Ecuador, además de mencionar una expansión internacional con foco en Asia, África y Europa.
Fagalde señaló que la integración del producto puede realizarse en tres semanas: “En solo tres semanas una entidad ya puede ofrecer pagos en distintos mercados”. En la misma línea, detalló que procesan más de US$ 550 millones de volumen anual.
El sistema funciona en ambos sentidos: permite que adquirentes habiliten comercios en la Argentina para aceptar pagos provenientes de aplicaciones extranjeras y recibir los fondos en pesos.


