El 15 de septiembre de 2026 se realizó en Shenzhen el Foro Mundial de la Industria con Bajas Emisiones de Carbono 2026, bajo el lema “Aprovechar al máximo cada rayo de sol, llevar la energía donde no la hay”. La agenda se enfocó en cómo la integración de tecnologías de formación de redes y de inteligencia artificial (IA) puede transformar el sistema energético y contribuir a reducir la brecha de acceso a la electricidad.

El evento fue organizado por el Global Solar Council, la Sociedad China de Investigación Energética, la Alianza Mundial para las Ciudades con Bajas Emisiones de Carbono, la Escuela Internacional de Posgrado de Tsinghua en Shenzhen y Huawei Digital Power. Participaron líderes del sector, académicos, operadores de redes eléctricas y representantes de empresas.

En la apertura, Hou Jinlong, director de la Junta directiva de Huawei y presidente de Huawei Digital Power, planteó que la descarbonización, la electrificación, la digitalización y la inteligencia se han convertido en las tendencias a largo plazo, y agregó que no existe una solución única para la transición energética. En ese marco, describió prioridades diferenciadas: en regiones con alta penetración de energías renovables, el foco se ubica en la seguridad del sistema; en economías emergentes, en garantizar el suministro eléctrico y reducir costos; y en regiones menos desarrolladas, en el acceso inclusivo a la electricidad.

De la independencia energética a la demanda de los centros de datos

Un representante del Global Solar Council señaló que el mundo avanza desde la dependencia de combustibles fósiles hacia una independencia energética basada en recursos solares locales y almacenamiento de energía, en un contexto de mayor frecuencia de incertidumbres. También sostuvo que la integración profunda entre energía solar fotovoltaica y almacenamiento será clave para construir un sistema eléctrico más resiliente y sostenible.

Wang Xiongfei, miembro distinguido del IEEE y catedrático de la Cátedra Xinghua de la Universidad de Tsinghua, abordó los desafíos que plantean los centros de datos de inteligencia artificial (AIDC) a escala de gigavatios. Propuso un diseño colaborativo “del chip a la red” para que estos centros, además de consumir energía, puedan detectar el estado de la red eléctrica, apoyarla de forma proactiva y mantener cierto nivel de operación ante fallas.

Patrick Clerens, secretario general de Energy Storage Europe, repasó la evolución del mecanismo de mercado del almacenamiento de energía en la Unión Europea, impulsada por necesidades de seguridad del suministro y por la reforma del diseño del mercado eléctrico. Señaló que, a medida que crece la participación de renovables, disminuye la inercia del sistema y la capacidad de formación de red se vuelve una exigencia. Mencionó servicios como la inercia sintética y la respuesta rápida de frecuencia, además de subastas de capacidad de estabilización de red en Alemania.

Iniciativa global para acelerar despliegue y estándares

En el cierre se presentó la Iniciativa Conjunta Global sobre Formación de Redes e IA, con el objetivo de acelerar la aplicación a gran escala y la estandarización de estas tecnologías. La propuesta apunta a aprovechar innovaciones para abordar desequilibrios energéticos y suministrar electricidad “ecológica, estable y asequible” a escala global, con foco en los casi 700 millones de personas que carecen de acceso a la electricidad.