Casi la mitad de quienes regularizan una deuda reincide en mora en 12 meses

Un estudio de Econviews sobre 1,75 millones de deudores de bancos, billeteras virtuales y fintechs detectó que el 48,5% volvió a registrar atrasos dentro del año tras normalizar su situación entre agosto de 2024 y junio de 2026, un dato que reabre el debate sobre la sostenibilidad de las refinanciaciones

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Refinanciar una deuda suele ser el primer recurso cuando una persona deja de poder sostener los pagos de una tarjeta de crédito: se acuerda un nuevo plan, baja la presión inmediata y comienza una nueva etapa. El problema aparece cuando, meses después, esa cuota vuelve a resultar imposible de pagar.

Un estudio de Econviews analizó cerca de 1,75 millones de casos de deudores de bancos, billeteras virtuales y fintechs que volvieron a una situación normal entre agosto de 2024 y junio de 2026. Entre los casos que pudieron seguirse durante 12 meses, el 48,5% volvió a caer en mora dentro del año. El deterioro se observó en plazos más cortos: a los seis meses ya había reincidido el 35,4% y, a los tres meses, el 22,9%.

La reincidencia también aparece en las consultas que recibe Defende.me. En esos casos, personas que comenzaron una refinanciación y pagaron algunas cuotas volvieron a incumplir por una caída de ingresos, acumulación de otras obligaciones o porque el acuerdo terminó resultando difícil de sostener.

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El límite de la refinanciación

Para Juan Manuel Baya Casal, Founder y CEO de Defende.me, alcanzar un acuerdo no necesariamente implica haber resuelto la situación financiera. “Una refinanciación puede ordenar el problema en el corto plazo, pero hay que mirar qué pasa después”, dijo Baya Casal. En la misma línea, sostuvo que el foco debería estar en la viabilidad del plan hasta el final: “Para nosotros, un buen acuerdo no es el que permite pagar la primera cuota, sino el que da una posibilidad real de llegar a pagar la última”.

Una de las dudas más frecuentes entre quienes llegan a la plataforma es qué ocurre con lo abonado si el plan se interrumpe y la deuda pasa a cobranza o cambia quien gestiona el reclamo. En ese escenario, pueden aparecer diferencias entre los pagos realizados y el saldo informado en la nueva instancia. Por eso, guardar los comprobantes de cada pago resulta determinante para acreditar lo efectivamente pagado y discutir el saldo sobre el que se va a negociar.

Capacidad real de pago

Defende.me plantea revisar la situación financiera completa antes de cerrar un nuevo plan: ingresos disponibles, gastos esenciales, otras deudas y obligaciones vigentes. También cuestiona la idea de aplicar un porcentaje automático del ingreso para definir la cuota: una cuota equivalente al 30% del salario puede ser sostenible para algunas personas e imposible para otras.

Como ejercicio, la compañía tomó un caso de una persona con ingresos mensuales de $1 millón y una deuda de tarjeta de $17 millones. Con una TNA del 50%, una refinanciación a 36 meses implicaría una cuota aproximada de $920.000 mensuales; a 60 meses, rondaría los $775.000, con un total pagado cercano a $46,5 millones. Con una TNA del 20%, la cuota sería de aproximadamente $632.000 a 36 meses, $450.000 a 60 meses y $378.000 a 84 meses; si el plazo se extendiera hasta los diez años, rondaría los $329.000 mensuales.

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