La actividad industrial registró en mayo un retroceso interanual de 2% y acumuló una caída de 0,6% en los primeros cinco meses de 2026, de acuerdo con el Índice de Producción Industrial (IPI) de FIEL. El dato de mayo interrumpió un bimestre de avance y elevó la baja del período enero-mayo frente al mismo tramo de 2025.
En la comparación mensual, el IPI mostró resultados divergentes según la medición. Mayo frente a abril exhibió una variación de 0,5% con estacionalidad, mientras que la serie desestacionalizada marcó una baja de 0,6%. En ese marco, el informe señaló que “las señales que indican que la industria se encontraría transitando una nueva fase de recuperación han mostrado un ligero debilitamiento”.
Por sectores, la mayor caída de actividad en mayo correspondió a la industria automotriz. En esa rama se combinó una baja en la producción de automóviles —que “acumula once meses en marcada contracción”— con una merma más moderada en la producción de utilitarios. El desempeño sectorial también incluyó una caída de las exportaciones luego de un bimestre de mejora y un “importante retroceso” en las ventas de vehículos, en un contexto de altos stocks a lo largo de la cadena de comercialización y menores expectativas de ventas.
La segunda mayor caída sectorial se observó en químicos y plásticos. Tras encadenar tres meses de avance interanual y luego de haber registrado en abril la segunda mayor alza sectorial —en parte por paradas realizadas en 2025—, en mayo se verificó un retroceso asociado al cese de operación de la única firma dedicada a la producción de negro de humo. A eso se sumó la marcada caída en la producción de neumáticos, que se extiende desde fines de 2023 y se profundizó con el cierre de una de las principales firmas del sector.
En el otro extremo, la refinación de petróleo registró en mayo el mejor desempeño entre los sectores industriales, con doce meses consecutivos de aumento. En el acumulado enero-mayo, la rama creció 9,7% interanual y alcanzó el mayor volumen de petróleo procesado desde 2008. En los primeros cinco meses, la refinación de petróleo pasó a realizar el mayor aporte para contener la caída de la actividad industrial.
En el período enero-mayo, también se ubicaron por encima del promedio las industrias metálicas básicas, con un avance de 5%, y alimentos y bebidas, con una mejora de 2,7%. Químicos y plásticos igualó el nivel de actividad del mismo período de 2025 (+0,3%), mientras que papel y celulosa e insumos textiles registraron una caída similar al promedio. En cambio, metalmecánica retrocedió 0,7%, los despachos de cigarrillos cayeron 3,3% y los minerales no metálicos bajaron 4,6%, mientras la industria automotriz acumuló una caída de 19,6% entre enero y mayo.
Desde la perspectiva de los tipos de bienes producidos, en los primeros cinco meses los bienes de consumo no durable lideraron con un crecimiento de 1,9%, seguidos por los bienes de uso intermedio (+1,3%). En contraste, los bienes de capital acumularon un retroceso de 5,9% y los bienes de consumo durable una merma de 8,7%.
En términos desestacionalizados, FIEL sostuvo septiembre del año pasado como potencial inicio de la fase de recuperación de la actividad fabril. Desde ese mes, la producción acumula un crecimiento equivalente anual de 5,2%, el menor ritmo entre las expansiones industriales previas desde 1980.












