Nespresso participará de BAFWEEK (Buenos Aires Fashion Week) con una barra propia de coffee cocktails y mocktails (tragos sin alcohol) del 24 al 28 de agosto en La Rural, en el marco de las colecciones de la temporada Primavera-Verano. La propuesta se plantea como un cruce entre moda, gastronomía y coctelería, con el café como ingrediente central.
En ese espacio, la bartender Mona Gallosi y Camila Carpanetti, Coffee Ambassador de Nespresso, estarán a cargo de curar la experiencia y diseñar preparaciones que combinan perfiles aromáticos de cápsulas con ingredientes de autor. El formato apunta a presentar el café en consumos no asociados únicamente a la infusión tradicional.
El planteo se apoya en un cambio de hábitos de consumo y en la incorporación del café a otras ocasiones. En ese marco, se menciona que se trata de una bebida elegida a diario por el 45% de los argentinos, según datos relevados por Nespresso. A partir de esa base, la barra busca trasladar el café a una lógica de coctelería para eventos y encuentros sociales.
La iniciativa también se inscribe en una lectura vinculada a públicos más jóvenes. Para ese segmento, el café aparece asociado a códigos de estilo y a un consumo que excede el momento matutino. En esa línea, los coffee cocktails se presentan como una opción para eventos, after office y reuniones sociales.
Gallosi ubicó este tipo de preparaciones dentro de una tendencia en expansión: “La tendencia de los cócteles con café viene creciendo tanto en Argentina como a nivel mundial”. “Hace 15 años era algo raro, sorprendía; hoy el público lo busca y lo celebra cuando lo encuentra en la carta”, agregó.
Entre las novedades previstas para la barra, la marca planea sumar opciones de tragos elaborados a base de café descafeinado. El objetivo es ofrecer alternativas para la tarde o la noche a quienes prefieren evitar la cafeína, sin resignar complejidad aromática y cuerpo.
La propuesta se apoya en procesos de descafeinización que preservan las notas de cata de los granos —florales, frutales, tostadas o amaderadas— y permiten lograr combinaciones equilibradas “con la misma intensidad que un espresso tradicional”. En ese marco, la experiencia busca llevar el café “de la taza a la barra” dentro del recorrido general del evento.


