Del comedero al algoritmo: la ganadería incorpora datos para bajar costos y desperdicios

La compañía llevará al 5º Congreso Federal Ganadero, el 12 de noviembre en Rosario, el debate sobre formulación de dietas, manejo de comederos y uso de algoritmos de prescripción, con foco en mejorar la eficiencia de conversión y el costo por kilo producido en un contexto donde los resultados productivos quedan más expuestos

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Las decisiones en los establecimientos ganaderos, históricamente apoyadas en la observación y la experiencia de “leer el comedero”, empiezan a incorporar una capa creciente de datos y herramientas digitales para ajustar recursos y reducir el costo por kilo producido. En esa línea, PROBEEF de Cargill Animal Nutrition & Health participará del 5º Congreso Federal Ganadero, organizado por Rosgan, que se realizará el 12 de noviembre en Rosario.

La agenda del encuentro incluirá una charla del Ing. Julián Soriano, Servicio Técnico Especializado PROBEEF – Cargill Animal Nutrition & Health, titulada “Nuevos conceptos sobre manejo de alimentación”. El eje será cómo integrar formulación de dietas, registros de consumo y algoritmos de prescripción en decisiones productivas concretas, sin desplazar el rol de la observación en el manejo diario.

Eficiencia y costos bajo la lupa

En un contexto económico más estable, los resultados productivos quedan expuestos con mayor claridad y la eficiencia vuelve a ocupar un lugar central en el negocio. “Con inflaciones altas, muchas veces la compra y venta de los animales terminaba tapando algunos problemas de eficiencia”, dijo Soriano. En esa misma línea, agregó: “Hoy bajar costos, reducir desperdicios, comprar mejor los insumos y mejorar el costo por kilo producido vuelve a ser central”.

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El desafío empieza antes de que el alimento llegue al comedero. La dieta puede formularse considerando ingredientes disponibles, precios, características nutricionales, requerimientos de los animales y objetivos productivos. En ese proceso, aparecen herramientas que combinan variables para encontrar formulaciones que cubran necesidades nutricionales y, al mismo tiempo, busquen el menor costo posible.

Sin embargo, la formulación no agota el problema. Luego hay que sostener consumos estables, evitar desperdicios, ajustar la cantidad ofrecida y observar la respuesta de cada tropa. En ese marco, el manejo del comedero sigue siendo una de las piezas fundamentales de la eficiencia de conversión.

Del ojo humano a la información

La tecnología se suma a la observación con sistemas de gestión que registran cuánto alimento se entrega, cuánto consume una tropa y cómo evoluciona a lo largo del ciclo productivo. A partir de esos datos, se generan recomendaciones y ajustes que antes dependían casi exclusivamente de la experiencia.

En esquemas más avanzados, los algoritmos de prescripción pueden considerar simultáneamente variables como el peso de los animales, su categoría, los días de encierre, los consumos anteriores, las condiciones climáticas y determinadas intervenciones realizadas sobre la tropa. Aun así, disponer de datos no garantiza mejores resultados: el desafío sigue siendo registrarlos, procesarlos y convertirlos en decisiones productivas.

La necesidad de precisión nutricional también crece porque los sistemas ganaderos cambian. Los animales llegan con mayores pesos a la etapa de terminación y existen objetivos distintos según el mercado de destino. Argentina debe abastecer un mercado interno con preferencias específicas y mercados de exportación que pueden demandar animales de mayor peso, calibre y nivel de terminación, lo que obliga a pensar estrategias diferentes: no existe una única dieta ni una sola manera de terminar un animal.

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