Colombia quedó paralizada ayer en el primer día de una huelga general convocada por todas las centrales sindicales en demanda de un cambio radical de las políticas económicas, la ruptura con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el cese del pago de la deuda externa, entre otros reclamos. En promedio, la medida -adoptada por tiempo indeterminado- obtuvo la adhesión del 90 por ciento de los colombianos. Para el gobierno de Andrés Pastrana, el desafío sindical es una nueva calamidad en momentos en que confronta una trabada negociación las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que ayer ocuparon una central hidroeléctrica cerca de Bogotá y tomaron a más de 100 trabajadores como rehenes. Por su parte, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) voló dos torres eléctricas en el departamento de Antioquia.
(Página/12, Clarín)
Colombia quedó paralizada ayer en el primer día de una huelga general convocada por todas las centrales sindicales en demanda de un cambio radical de las políticas económicas, la ruptura con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el cese del pago de la deuda externa, entre otros reclamos. En promedio, la medida -adoptada por tiempo indeterminado- obtuvo la adhesión del 90 por ciento de los colombianos. Para el gobierno de Andrés Pastrana, el desafío sindical es una nueva calamidad en momentos en que confronta una trabada negociación las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que ayer ocuparon una central hidroeléctrica cerca de Bogotá y tomaron a más de 100 trabajadores como rehenes. Por su parte, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) voló dos torres eléctricas en el departamento de Antioquia.
(Página/12, Clarín)












