El 18 de octubre de 2026 debutó a escala mundial Liangzhu and the Origins of World Civilization (Liangzhu y los orígenes de la civilización mundial), un documental coproducido por el Centro Internacional del Grupo de Medios de Zhejiang (Canal Internacional) y el canal ruso My Planet, de la Televisión Digital Rusa. El estreno coincidió con la inauguración del 4.º Foro de Liangzhu, realizado en Liangzhu, un sitio asociado a la civilización china de 5000 años de antigüedad.
La película plantea un enfoque de intercambio cultural que, según su presentación, “inicia un diálogo civilizatorio intermilenario a través de las imágenes”. La emisión se realiza de manera simultánea en el Centro Internacional del Grupo de Medios de Zhejiang (Canal Internacional), su plataforma en inglés, el canal My Planet, los principales medios de comunicación mundiales y la Matriz Internacional de Medios de Comunicación China Blue.
Acuerdo de cooperación mediática
El proyecto se inscribe en un acuerdo de cooperación mediática firmado en diciembre de 2025 durante el 6.º Foro de Medios de Comunicación China-Rusia, celebrado en Pekín. Ese entendimiento contempló una colaboración a largo plazo en coproducción, promoción e intercambios culturales. En ese marco, el documental es presentado como un “logro emblemático” de esa cooperación.
El rodaje comenzó en Hangzhou en abril. El equipo de producción conjunto sino-ruso visitó el Museo de Liangzhu, las ruinas arqueológicas de la antigua ciudad de Liangzhu y el Gran Canal (tramo de Hangzhou). La propuesta combina filmaciones realizadas in situ, entrevistas con expertos y material arqueológico.
Jade, urbanismo y gestión del agua
Entre los contenidos, la película registra artefactos de jade del cementerio real de Fanshan, los cimientos del palacio de Mojiaoshan y antiguos sistemas de conservación de agua. A partir de esos elementos, recorre el trazado urbano de Liangzhu, la artesanía del jade, la gestión del agua y la cultura del cultivo del arroz.
El documental adopta perspectivas “bidireccionales” al incluir opiniones de académicos chinos y rusos, entre ellos directores de museos y jóvenes sinólogos. El objetivo es facilitar que el público ruso comprenda la civilización milenaria de China desde su propio contexto cultural y, al mismo tiempo, ampliar la percepción global sobre la herencia asociada a Liangzhu, definida también como “práctica innovadora para la comunicación cultural internacional”.












