El maní concentra nutrientes en porciones pequeñas y puede incorporarse a distintas comidas del día, más allá de su consumo habitual como snack. En el marco del Día Mundial del Maní, celebrado el 13 de octubre, y del Día Mundial de la Alimentación, que se conmemora el 16, Prodeman repasó propiedades nutricionales de este alimento y su potencial para sumar variedad a la alimentación cotidiana.
Aunque suele incluirse dentro del grupo de los frutos secos, el maní es una legumbre. Su composición incluye proteínas de origen vegetal, grasas insaturadas, fibra, vitaminas y minerales. Esa combinación se asocia a un perfil nutricional que, según el enfoque de la empresa, permite ampliar sus usos en preparaciones dulces y saladas.
De acuerdo con datos de la Cámara Argentina del Maní, en la Argentina se consume aproximadamente 1 kilo de maní por habitante al año. La cifra se ubica por debajo de otros mercados: en la Unión Europea, el consumo ronda los 5 kilos anuales por persona. Además, una encuesta realizada por la entidad indicó que el 51% de los consumidores argentinos elige al maní como su fruto seco preferido, por encima de las almendras (23%), las nueces (21%) y las avellanas (5%).
Alejandro Stroppa, ingeniero químico y coordinador del área de Investigación, Desarrollo e Innovación de Prodeman, sostuvo: “El maní es mucho más que un snack”, y lo definió como una alternativa para incorporar a una alimentación equilibrada por su aporte de proteínas vegetales, grasas saludables y fibra.
Densidad nutricional y principales aportes
Entre los puntos destacados aparece la densidad nutricional, es decir, la capacidad de aportar una cantidad relevante de nutrientes en una porción relativamente pequeña. En ese marco, se mencionó que el maní aporta proteínas que contribuyen al mantenimiento y desarrollo de los tejidos del organismo y que contiene los nueve aminoácidos esenciales, aunque algunos se encuentran en proporciones limitadas.
También se señaló que su contenido de grasas predominantemente insaturadas puede contribuir a mantener una alimentación favorable para la salud del corazón. A la vez, la combinación de proteínas, fibra y grasas saludables se asocia a una mayor sensación de saciedad. En el plano de micronutrientes, se enumeraron vitamina E, magnesio y fósforo.
Del tostado natural a la pasta
La compañía trabaja con variedades tipo Runner alto oleico, caracterizadas por su elevado contenido de ácido oleico, una grasa monoinsaturada presente también en alimentos como el aceite de oliva. Entre las alternativas de consumo se destacaron el maní tostado natural y la pasta de maní, obtenida mediante un proceso físico de molienda del propio grano.
En esa línea, Stroppa afirmó: “A través de productos como el maní tostado natural y la pasta de maní buscamos poner en valor las propiedades de esta materia prima”, y agregó que, en el caso de la pasta de maní 100% natural, su elaboración se realiza sin transformaciones químicas ni incorporación de otros ingredientes. La recomendación final apuntó a incorporarlo en distintas presentaciones, preferentemente sin agregado de sal ni azúcar y en porciones adecuadas.












