La cooperativa Creando Conciencia obtuvo la verificación global People and Planet First, un esquema internacional que reconoce a organizaciones y empresas con propósito orientado a generar impacto social y ambiental positivo. La acreditación llegó luego de una evaluación en la que la entidad presentó evidencias vinculadas con su modelo de gestión y respondió a cinco requisitos que integran la verificación.

Con base en Benavídez, partido de Tigre, la cooperativa combina su actividad de reciclaje con objetivos de cuidado ambiental y reinserción social de ex cartoneros. En ese marco, la verificación funciona como un respaldo a un modelo de trabajo basado en economía circular, con foco en la generación de oportunidades de inclusión y en la construcción de un esquema productivo con impacto.

Qué evalúa la verificación

People and Planet First se define como una verificación global para organizaciones que buscan poner a las personas y al planeta en el centro de sus decisiones. El esquema contempla cinco estándares: contar con un propósito social o ambiental; priorizar ese propósito, a las personas y al planeta por sobre la maximización de ganancias en las decisiones operativas; disponer de un modelo de ingresos sostenible; reinvertir la mayor parte de los excedentes en el propósito; y sostener una estructura que permita proteger ese propósito a largo plazo.

La iniciativa incluye entre sus participantes a cooperativas, empresas sociales, organizaciones de comercio justo, compañías regenerativas y otras formas organizacionales que cumplen con esos criterios. A diferencia de sistemas tradicionales de certificación, People and Planet First se presenta como una verificación participativa y una red global desarrollada para resultar accesible a organizaciones de distintos sectores, países y estructuras jurídicas.

Alcance para clientes y aliados

Para Creando Conciencia, la certificación también se vincula con las organizaciones, empresas y personas que trabajan junto a la cooperativa. En esa lectura, cada proyecto desarrollado queda asociado al respaldo de una entidad que trabaja con un propósito social y ambiental, gestiona con criterios de transparencia y responsabilidad, genera oportunidades de inclusión y reinvierte para ampliar su impacto.

La verificación no se limita a reconocer un propósito declarado: también busca evaluar aspectos concretos del funcionamiento y contar con evidencias que respalden el cumplimiento de los cinco estándares establecidos.

“Las personas que trabajan con nosotros eligen ser parte de una red que impulsa un modelo económico más justo, sostenible y comprometido con las personas y el planeta”, sintetizó Martínez.