Huawei presentó oficialmente el sistema de almacenamiento de memoria contextual OceanStor M900 durante HUAWEI CONNECT 2026. El anuncio estuvo a cargo de David Wang, vicepresidente del consejo de administración y presidente rotatorio de Huawei, en el discurso inaugural del evento. El producto está diseñado para la inferencia de inteligencia artificial (IA) en centros de datos a hiperescala y busca acelerar el desempeño de los SuperPoDs.
El sistema propone un espacio de memoria totalmente compartido para estos clústeres, con capacidad a escala de petabytes (PB) y rendimiento del orden de terabytes por segundo (TB/s). La propuesta se enmarca en un cambio de enfoque de la infraestructura de IA: pasar de un modelo centrado en la potencia de cálculo a una colaboración más estrecha entre potencia de cálculo, red y almacenamiento, con el objetivo de aprovechar al máximo la capacidad de procesamiento de los SuperPoDs.
Presión sobre la memoria en inferencia
En 2026, la IA aceleró su transición desde avances tecnológicos hacia una implantación a gran escala. En ese escenario, las aplicaciones evolucionaron desde chatbots hacia agentes capaces de realizar tareas complejas de forma autónoma, con uso extendido en sectores críticos. En paralelo, los modelos de gran tamaño alcanzan los 10 billones de parámetros y los grandes modelos más habituales ya admiten ventanas de contexto que superan el millón de tokens.
La inferencia de múltiples turnos y las tareas complejas incrementan el volumen de datos de la caché KV generados durante la inferencia. Esa dinámica llevó a la memoria integrada en el chip y a la DRAM más allá de sus límites en términos de capacidad y rentabilidad. Frente a esa restricción, el diseño de OceanStor M900 se apoya en la construcción de un sistema de almacenamiento de varios niveles que coordina memoria integrada en el chip, DRAM y unidades SSD.
Capacidad, latencia y costos
OceanStor M900 utiliza la red UnifiedBus para crear una caché KV global de varios niveles a escala de PB con conexiones de un solo salto. Entre los objetivos técnicos, se destaca la ampliación de la caché KV de los SuperPoDs desde la memoria integrada en el chip y la DRAM hacia SSD, lo que permite que un único clúster ofrezca una capacidad de 64 PB. Además, la capacidad de caché KV disponible por NPU se amplía de gigabytes a terabytes, para almacenar, compartir y reutilizar más contexto.
En rendimiento, el sistema se presenta como la primera arquitectura del sector que integra CPU, unidad controladora de red y unidad controladora NAND. Con semántica KV nativa, habilita una conexión de un solo salto desde la NPU a las unidades SSD, sin conversión de protocolos ni reenvío por CPU. La latencia de acceso se reduce de milisegundos a 60 microsegundos (90%) y un clúster ofrece 40 TB/s de ancho de banda agregado, 1,5 veces superior al de otras soluciones similares.
En costos, OceanStor M900 incorpora una tecnología de almacenamiento adaptativo que tiene en cuenta el KV para predecir ciclos de vida de la caché y distribuir datos entre soportes. La tecnología permite hasta 24 DWPD, multiplica por 16 la vida útil de los SSD y garantiza estabilidad durante tres años, con reducción de costos de sustitución y de operación y mantenimiento.












