Empleos remotos en dólares: el inglés práctico gana peso frente al título universitario

En un mercado de trabajo remoto para empresas extranjeras, el dominio del inglés se vuelve un diferencial para profesionales argentinos, en un contexto donde las exportaciones de servicios de la economía del conocimiento llegaron a US$ 9.600 millones en 2025 y el sector supera los 285.000 empleos formales

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La expansión del trabajo remoto para empresas extranjeras amplió las oportunidades para profesionales argentinos que buscan ingresos en moneda internacional, pero también elevó las exigencias para competir por posiciones y proyectos. En ese escenario, el dominio práctico del inglés aparece como una habilidad clave para atravesar entrevistas, presentar ideas, negociar condiciones y colaborar a diario con equipos internacionales.

El fenómeno se vincula con el crecimiento de la economía del conocimiento. De acuerdo con datos del Ministerio de Economía de Argentina, las exportaciones de servicios basados en ese sector alcanzaron US$ 9.600 millones durante 2025, con un crecimiento interanual de 8,1% y el valor más alto registrado hasta la fecha. Además, el rubro representa 53% de las exportaciones de servicios del país, supera los 285.000 puestos de trabajo formales y muestra un perfil educativo marcado: 80% de sus trabajadores cuenta con estudios universitarios.

El idioma como factor de desempate

En un mercado integrado por profesionales altamente calificados, el inglés puede convertirse en un factor diferenciador cuando los candidatos ya comparten credenciales académicas, experiencia y conocimientos técnicos similares. La formación universitaria sigue siendo relevante, pero no necesariamente demuestra que una persona pueda explicar una solución, presentar resultados o responder preguntas complejas frente a un cliente o un equipo internacional.

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Andrés Moreno, fundador y CEO de Open English, planteó esa diferencia en términos de desempeño en situaciones reales: “El título demuestra lo que una persona estudió, mientras que el inglés le permite mostrar lo que sabe hacer”, señaló Moreno.

Desde Open English, el enfoque no se limita a alcanzar un nivel o una certificación, sino a desarrollar la capacidad de usar el idioma en situaciones laborales concretas. Leer una oferta o comprender documentación es solo una parte del proceso; el desafío aparece cuando el profesional debe responder sin preparación previa, defender una propuesta, explicar un proyecto o negociar durante una videollamada.

En esa línea, Moreno agregó: “La verdadera ventaja aparece cuando el profesional puede explicar su experiencia, responder con agilidad y defender el valor de su trabajo”, explicó.

Indicadores y recomendaciones

El Reporte de Eficacia 2025 de Open English señala que 75% de los estudiantes encuestados en América Latina y Estados Unidos se siente más seguro al comunicarse en inglés, 54% afirma haber alcanzado un objetivo personal o laboral relacionado con el idioma y uno de cada cinco reporta haber conseguido un mejor empleo o un ascenso durante su proceso de aprendizaje.

Para fortalecer esta habilidad, la compañía recomienda evaluar no solo el nivel formal, sino la capacidad de utilizar el idioma en situaciones profesionales; desarrollar vocabulario específico según cada industria; y practicar entrevistas, reuniones y negociaciones. La plataforma complementa las clases en vivo con profesores nativos con ejercicios interactivos, Business English y herramientas de inteligencia artificial como Jenny, orientadas a simular escenarios laborales.

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