La industria forestal volvió a quedar en el centro del debate ambiental en la Argentina en torno de una pregunta concreta: si es posible producir madera y celulosa sin avanzar sobre los bosques nativos. En ese marco, Suzano Argentina plantea un modelo de manejo conocido como “paisaje en mosaico”, que combina plantaciones productivas con conservación de vegetación nativa.

Cada 27 de septiembre se conmemora el Día Nacional de la Conciencia Ambiental, una fecha instituida por la Ley 24.605 de 1995 para impulsar prácticas y actitudes responsables en la relación de la sociedad con el ambiente. La efeméride pone en agenda el cuidado de la biodiversidad, el uso responsable de los recursos naturales y la reducción de emisiones, además del impacto de la producción y el consumo cotidianos.

Bosque nativo y bosque plantado

Uno de los ejes de la discusión es la diferencia entre bosque nativo y bosque plantado. Mientras el primero constituye un ecosistema irremplazable por su biodiversidad, el segundo puede aportar materia prima renovable y aliviar la presión sobre los bosques nativos. En ese punto, el planteo es que uno no sustituye al otro, sino que lo complementa.

En ese enfoque, la compañía gestiona sus plantaciones de eucalipto con una lógica de cultivo agrícola: siembra, un ciclo de crecimiento de aproximadamente siete años, cosecha y replantación. A escala global, administra alrededor de 1,6 millones de hectáreas de eucalipto destinadas a la producción de celulosa y papel, y mantiene en paralelo cerca de 1 millón de hectáreas de vegetación nativa preservada para conservación de biodiversidad.

Tecnología, certificaciones y uso del suelo

El “paisaje en mosaico” intercala áreas productivas con bosques nativos, corredores biológicos y cursos de agua protegidos. También incorpora monitoreo satelital, control biológico de plagas y mejoramiento genético para producir más madera sin ampliar la frontera productiva.

Las zonas en las que Suzano cosecha eucalipto no son bosque nativo desplazado, sino tierras con uso productivo previo —muchas veces ganadero o agrícola de baja productividad— antes de la forestación. El manejo forestal en esas áreas cuenta con certificaciones FSC y PEFC/Cerflor y se complementa con el cuidado del recurso hídrico en las cuencas circundantes, con el objetivo de mejorar la calidad del suelo a lo largo de los ciclos de plantación.

En materia de indicadores ambientales, la compañía reportó haber removido 43,3 millones de toneladas de CO₂ equivalente desde 2020 gracias a la expansión de sus áreas forestales. También trabaja en la conexión de corredores ecológicos en biomas como el Cerrado, la Mata Atlántica y la Amazonia, con 214.368 hectáreas de vegetación nativa ya conectadas sobre una meta de 500.000 hectáreas a 2030.

Iván Espósito, CEO de Suzano Argentina, afirmó: “El Día de la Conciencia Ambiental es una buena oportunidad para recordar que el cuidado del ambiente no es una meta lejana”.