Investigadores, profesionales de la salud y referentes de sistemas sanitarios se reunieron en Buenos Aires en el encuentro Brain Health and Cognition in Latin America, organizado por Alzheimer’s Association en alianza con World Dementia Council (WDC), con un objetivo central: convertir evidencia científica sobre intervenciones de estilo de vida en programas concretos y políticas públicas aplicables en América Latina.

La reunión dio continuidad a los resultados de los estudios LatAm-FINGERS y U.S. POINTER y puso el foco en el paso siguiente: adaptar estas intervenciones y sus beneficios para que puedan funcionar en contextos sociales, culturales y sanitarios diversos, con implementaciones sostenibles en el tiempo y alcance comunitario.

Resultados de dos ensayos

Durante la apertura, Joanne Pike, presidenta y CEO de Alzheimer’s Association y presidenta de World Dementia Council (WDC), destacó el lugar de la región en la investigación sobre Alzheimer y otras demencias. “América Latina está verdaderamente en el centro de la escena del liderazgo y el crecimiento de la investigación”, afirmó. También subrayó el desafío de trasladar los avances a la población: “En Alzheimer’s Association creemos que es fundamental que la ciencia llegue efectivamente a las personas que pueden beneficiarse de ella”.

La primera parte de la jornada reunió los resultados de U.S. POINTER y LatAm-FINGERS, dos estudios sobre intervenciones multidominio para la salud cerebral. Rachel Whitmer, de UC Davis, presentó U.S. POINTER, realizado en 2.111 adultos de entre 60 y 79 años. El ensayo comparó un esquema estructurado, basado en actividad física, alimentación, entrenamiento cognitivo y control de factores de riesgo cardiovascular, con un grupo autoguiado que recibió recomendaciones generales para adoptar hábitos saludables. La intervención estructurada mostró mayores beneficios cognitivos y se asoció con una desaceleración equivalente a entre uno y dos años en el envejecimiento cognitivo.

Por su parte, Lucía Crivelli, líder de LatAm-FINGERS e investigadora principal de FLENI, expuso los resultados del estudio realizado durante dos años en 1.065 participantes de 11 países de América Latina. La intervención incluyó actividad física, alimentación saludable, control de factores de riesgo cardiovascular, entrenamiento cognitivo y participación social. En ese ensayo, el grupo con intervención multidominio estructurada alcanzó mejoras cognitivas 55% superiores a las obtenidas con recomendaciones generales de salud.

Ambos estudios fueron financiados por Alzheimer’s Association. Los resultados de U.S. POINTER se publicaron en Journal of the American Medical Association y los de LatAm-FINGERS, en The Lancet.

Del ensayo clínico al “mundo real”

El intercambio en Buenos Aires se concentró en cómo aplicar estas intervenciones fuera de las condiciones controladas de un ensayo clínico. “Necesitamos al gobierno. Necesitamos a los responsables de las políticas de salud. Necesitamos un enorme esfuerzo coordinado de toda la sociedad”, afirmó Gustavo Sevlever, de FLENI.

En ese marco, Crivelli presentó una propuesta para implementar el modelo en el Área Metropolitana de Buenos Aires. El planteo busca mantener los componentes centrales con contactos menos frecuentes y mayor participación comunitaria, reducir la dependencia de dispositivos digitales e internet y apoyarse en estructuras existentes como centros de atención primaria, centros para personas mayores, espacios públicos y gimnasios.

En el cierre, Maria C. Carrillo, directora científica y responsable de asuntos médicos de Alzheimer’s Association, planteó el desafío de escalar los avances: “Es responsabilidad de todos hacer que esto suceda. Nuestro desafío es transformar esta evidencia en programas, y los programas en políticas públicas. Y esas políticas harán posible la salud cerebral para todos”.