La escuela Ban Nam Lat, ubicada en la provincia de Sukhothai, en Tailandia, incorporó una pista deportiva renovada que amplió su función dentro y fuera del ámbito escolar. La obra, realizada por STARCARES, transformó una instalación de uso único en un espacio polivalente: durante la semana se utiliza para clases de Educación Física y actividades deportivas, mientras que fuera del horario escolar y los fines de semana queda disponible para actividades lúdicas de la comunidad.
La pista da servicio a 62 alumnos de la escuela para las clases y prácticas deportivas. Los fines de semana, el acceso se extiende a los vecinos de la zona, con un alcance estimado de unas 600 personas de 180 hogares. En la práctica, el mismo espacio pasa de cumplir una función educativa cotidiana a operar como infraestructura recreativa comunitaria.
Escuelas como punto de encuentro
El esquema de uso compartido se apoya en una característica de las áreas rurales de Sukhothai: muchas escuelas funcionan también como el único lugar cercano donde los vecinos pueden reunirse, debido a la escasez de infraestructura recreativa. En ese contexto, la reforma se diseñó con prioridad para el uso escolar y, una vez finalizadas las clases, con habilitación para el uso comunitario, un modelo que ya se aplica en el lugar.
La integración entre escuela y comunidad se expresó en una situación puntual registrada tras la renovación. Un niño de una comunidad vecina se sumó a los alumnos de Ban Nam Lat en la pista, en una dinámica que empezó como un juego y derivó en un momento de pertenencia. La escena mostró cómo el espacio puede vincular a niños más allá de la propia escuela.
“Ver a mi hijo tan feliz me hizo llorar”, comentó Narinya Vejjaporn, madre de un niño de la comunidad local. “Como madre, verle tan integrado y feliz significó para mí más de lo que puedo expresar con palabras”, agregó.
Mantenimiento y continuidad
El proyecto en Tailandia se inscribe en una iniciativa más amplia de STARCARES orientada a revitalizar espacios compartidos con un criterio de uso duradero. La misma lógica se replica en proyectos en Vietnam, Filipinas y Nigeria, bajo el principio de que las infraestructuras deben seguir funcionando mucho tiempo después de su construcción.
Como parte de ese enfoque, STARCARES incorporó el financiamiento del mantenimiento de sus pistas cada uno o dos años, con el objetivo de sostener su estado y su utilidad para las comunidades a las que prestan servicio. Bajo el lema “Donde nacen las estrellas del mañana”, el planteo busca ir más allá de la construcción de nuevos espacios y mantener operativos durante muchos años los ya creados.


