martes, 15 de septiembre de 2026

El USDA moderó el impulso alcista y reordenó el tablero de maíz, soja y trigo

Ylanite Koppens en Pexels.

El último informe mensual de Oferta y Demanda del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) recortó el entusiasmo alcista que venían acumulando los granos en las últimas semanas. Con fondos especulativos fuertemente posicionados en maíz y soja tras los datos del Pro Farmer Crop Tour y el deterioro de la condición de los cultivos, el ajuste oficial resultó menor al esperado en maíz y, en soja, incluso incluyó una suba de la estimación de producción. El movimiento derivó en una toma de ganancias.

“En maíz, de todas formas, la producción queda muy por debajo del año pasado y eso implica que, para evitar una caída importante de stocks, vamos a necesitar precios más altos”, explicó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

En maíz, el USDA redujo la producción estadounidense en 5,4 millones de toneladas, hasta 401,3 millones, lejos del recorte de 16 millones que había proyectado el Pro Farmer. Los stocks finales quedaron en 39,8 millones de toneladas, 1,1 millones por encima de lo que esperaba el mercado. Aun así, frente al ciclo anterior la producción cae en 30 millones de toneladas y los stocks disminuyen en 12,5 millones. A nivel global, los stocks finales 2026/27 fueron recortados a 272,1 millones de toneladas, casi 30 millones menos que en el ciclo previo. El USDA, además, proyecta precios al productor estadounidense 16% superiores a los del ciclo anterior, con potencial impacto sobre la demanda.

En Argentina, los valores actuales aceleraron la comercialización de maíz. Al 10 de septiembre, el ritmo de negocios a precio alcanzó 1,4 millones de toneladas, el doble del promedio habitual. En total, ya se comercializó a precio el 57% del maíz, frente al 42% del ciclo anterior y al 51% del promedio histórico. La exportación acumula 34,4 millones de toneladas de DJVE y el sector registra 38 millones de toneladas originadas y 32 millones adquiridas a precio, una brecha que podría intensificar la competencia por mercadería.

“Los buenos precios están haciendo que el productor argentino sea mucho más activo con el maíz que con la soja a la hora de fijar precio”, sostuvo Romano. Para 2026/27, las ventas anticipadas de maíz se acercan a 3,3 millones de toneladas (alrededor del 5% de la producción), por encima del 4% histórico. La Bolsa de Comercio de Rosario elevó su estimación de cosecha a un rango de 67,5 a 70,5 millones de toneladas.

En soja, China mantiene compras firmes sobre Estados Unidos: se mencionan 9 millones de toneladas ya adquiridas y otras 6 millones con destinos desconocidos que suelen terminar en ese país. Sin embargo, después de la visita de Xi Jinping a Estados Unidos podemos ver una moderación y un intento por conseguir mejores condiciones de negociación, advirtió Romano. El USDA estimó la cosecha estadounidense en 123,42 millones de toneladas y proyectó stocks finales de 8,4 millones, ambos por encima de las expectativas.

En trigo, el USDA elevó los stocks mundiales 2026/27 a 276,3 millones de toneladas, aunque con menor oferta exportable desde Rusia y Ucrania por dificultades bélicas y logísticas en el Mar Negro. En Argentina, la condición del trigo se mantiene favorable y la Bolsa de Comercio de Rosario subió la estimación de cosecha 2026/27 a 21 millones de toneladas.