lunes, 14 de septiembre de 2026

Un informe sobre 400 empresas detectó baja prioridad de la IA y falencias de talento

La segunda edición 2026 del Informe de Transformaciones del Trabajo relevó rezagos en la adopción de Inteligencia Artificial, brechas de medición de habilidades y predominio de la presencialidad, con impacto en formación y reclutamiento.

El trabajo en las empresas argentinas atraviesa una transformación que excede la incorporación de nuevas tecnologías y abarca cambios en la organización del desempeño, la configuración de puestos, las capacidades demandadas, las estrategias de aprendizaje y las trayectorias laborales. Esa es una de las conclusiones de la segunda edición 2026 del Informe de Transformaciones del Trabajo, elaborado por el Observatorio del Futuro de Insight 21, el think tank de Universidad Siglo 21, a partir de una encuesta a 400 empresas de distintos sectores y regiones relevada en diciembre de 2025.

En el relevamiento, además, se registró un predominio de los esquemas tradicionales. El 72,6% de las empresas mantiene entre el 75% y el 100% de su plantilla en jornada completa, mientras que el 76,9% opera bajo modalidad presencial; los formatos híbridos y remotos se concentran en segmentos minoritarios.

Nuevos puestos y expectativas

El informe identificó una señal de renovación en las estructuras organizacionales: el 66,3% de las empresas incorporó durante el último año personas para desempeñar funciones que no estaban contempladas en sus organigramas, aunque en una proporción inferior al 10% de las nuevas contrataciones. Un 4% lo hizo en una proporción de entre el 10% y el 30%, y un 5,3% en más del 30%; el 24,5% restante no supo o no contestó.

De cara a los próximos tres años, el 47,3% prevé que esas nuevas posiciones representarán menos del 10% de sus contrataciones, mientras que el 26,3% estima que estarán por encima del 10%. En tanto, un 11,5% descarta la creación de nuevos puestos. Mgter. Andrés Pallaro, director del Observatorio del Futuro de Insight 21, planteó: “Lo nuevo tarda en llegar y el riesgo es que lo más tradicional se destruya antes”.

La paradoja de la IA y el diagnóstico del talento

Otro eje fue la “paradoja de la IA”: pese a su centralidad en conversaciones empresariales, su dominio queda relegado tanto en criterios de reclutamiento como en prioridades de formación. Al definir qué habilidades priorizar para los próximos dos años, las empresas ubicaron primero a las habilidades técnicas (22,4% de las menciones), seguidas por liderazgo y coordinación y habilidades interactivas (17,1%), habilidades adaptativas (15,1%) y habilidades tecnológicas (10,8%). El uso de Inteligencia Artificial aparece último, con 8,6% de las menciones, apenas por debajo de gestión de uno mismo (8,8%). Antes esto Pallaro afirmó: “Implica criterio, capacidad de validar resultados y responsabilidad sobre las decisiones”.

En gestión del talento, el 42,5% de las empresas no realizó en el último año un diagnóstico de necesidades formativas de sus colaboradores. En habilidades generales, el 44,8% no mide ninguna; el 28,3% mide solo a algunos colaboradores y el 27% a toda la plantilla. La brecha se amplía en learnability (capacidad de aprender, desaprender y volver a aprender): el 63% no dispone de medición.

El informe también vinculó medición y desarrollo: entre quienes miden habilidades a toda su plantilla, la cobertura de upskilling a más del 30% trepa al 45,4% (vs. 22,8% general) y la de reskilling al 32,4% (vs. 15,5% general).