La economía de Estados Unidos creó 162.000 puestos de trabajo no agrícolas en agosto, por encima de las expectativas de los economistas, que rondaban los 55.000, y mantuvo la tasa de desempleo en 4,1%, según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS). El resultado reordenó las expectativas del mercado en la antesala de la próxima reunión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed).
El dato implicó un repunte frente a julio, luego de una revisión al alza del registro previo: pasó de una caída de 23.000 puestos a una creación de 21.000 empleos. En ese contexto, la volatilidad de las cifras mensuales se volvió un elemento central para interpretar el informe, en una economía que se mueve cerca del pleno empleo.
Bradford Smith, gestor de Carteras en Janus Henderson, planteó que el mercado laboral se mantiene sólido, aunque el foco inmediato se desplaza hacia la inflación. “Un informe de empleo espectacular para agosto nos recuerda que esta estadística laboral se ha vuelto muy volátil”, señaló Smith.
Qué sectores explicaron el repunte
El crecimiento de las nóminas estuvo liderado por el sector privado, que incorporó 127.000 trabajadores. Entre los rubros con mayor aporte se destacaron los servicios de comidas y bebidas, con 59.000 nuevos empleos, y la educación del gobierno local, con 42.000. En sentido contrario, el sector de la información registró una pérdida de puestos.
Otros indicadores acompañaron la lectura de fortaleza del mercado laboral: la participación en la fuerza laboral subió de 61,4% a 61,6% y el número de personas empleadas aumentó en 569.000. La tasa de desempleo permaneció en 4,1%, un nivel que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, describió recientemente como bajo en términos históricos y compatible con un mercado laboral cercano al pleno empleo.
La inflación, en el centro de la decisión
La atención del mercado se concentra ahora en los próximos datos de precios, en un escenario en el que Warsh remarcó en el simposio de Jackson Hole que la inflación continúa por encima del objetivo del 2% de la Fed. El índice de precios PCE —la medida preferida por el banco central— registraba una variación interanual de 3,7%, mientras que su ritmo de seis meses alcanzaba el 4,1%.
El próximo dato clave será el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto, que se conocerá el viernes 11 de septiembre, pocos días antes de la reunión de la Fed prevista para el 15 y 16 de septiembre. El índice de precios al productor se publicará el 10 de septiembre.
En la lectura de Smith, el empleo suma argumentos a una postura restrictiva, pero no define por sí solo la decisión. “La creación de 162.000 puestos de trabajo sin duda se sumará a los argumentos a favor de una subida”, explicó Smith.












