El Instituto Argentino de Inteligencia Artificial (Inaria) adhirió al Compromiso Federal Urban Cities 2026, un acuerdo multilateral que promueve una agenda federal para el desarrollo sostenible, la inclusión y la transformación digital de las ciudades argentinas, con énfasis en la necesidad de aplicar la Inteligencia Artificial (IA) de manera ética y soberana para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
El Compromiso Federal Urban Cities 2026 se firmó en el marco del primer Congreso Federal de Ciudades Inteligentes (Urban Cities Buenos Aires 2026), con participación de autoridades públicas, representantes del sector privado, académicos y científicos. El documento se define como un acuerdo de carácter institucional, programático y horizontal, orientado a trazar una hoja de ruta para la modernización de los municipios de todo el país.
Parámetros para la transición digital
Dentro de ese esquema, Inaria se incorporó al pacto como referente de la investigación e implementación ética de tecnologías cognitivas en el país. Su participación apunta a que la transición digital de las ciudades avance bajo parámetros éticos de gobernanza algorítmica, con resguardo de la privacidad de los datos y foco en la soberanía tecnológica.
En paralelo, el instituto lanzó una convocatoria a proyectos que utilicen IA para mejorar la calidad de vida. En el ecosistema del acuerdo, ese rol se vincula con el acompañamiento a los municipios en el diseño de herramientas de IA que actúen como “inteligencia comunitaria extendida”, con el objetivo de estimular el pensamiento crítico, optimizar el tiempo operativo de los servidores públicos y evitar que el desarrollo tecnológico genere nuevas brechas cognitivas o desigualdades informativas en los ciudadanos.
De la automatización a la resolución de problemas complejos
El texto del Compromiso plantea que la incorporación de la IA dentro de la agenda federal representa un hito en las políticas públicas locales. En ese marco, el acuerdo propone ir más allá de un uso limitado a la automatización, al promover la utilización de algoritmos para abordar problemáticas complejas vinculadas con movilidad, sostenibilidad y gestión de riesgos.
El documento también introduce un cambio de paradigma sobre qué se entiende por “ciudad inteligente”. En lugar de asociarla a la acumulación de infraestructura tecnológica, la define como la que utiliza estratégicamente la innovación, la información y la tecnología para comprender desafíos de forma responsable, optimizar la toma de decisiones y generar respuestas concretas orientadas a la calidad de vida.
En esa línea, el Compromiso sostiene que “la tecnología constituye un medio y no un fin en sí mismo” y plantea que debe estar al servicio del desarrollo sostenible, la seguridad, la accesibilidad y la inclusión social. Entre las prioridades de la agenda proyectada, el acuerdo ubica la transformación digital, los datos y el uso de la IA, junto con la planificación urbana, la infraestructura y el fortalecimiento de la educación y el talento local.












