viernes, 4 de septiembre de 2026

Hotel Fénix Gran Meliá llevará a Madrid un circuito de coctelería inspirado en los 60

Del 10 al 13 de septiembre, la Plaza de Margaret Thatcher alojará Balmoral’s Grid, una experiencia de coctelería inmersiva con estética automovilística sesentera que conectará un recorrido en la calle con Balmoral, la coctelería del hotel, con cócteles de autor y espacios de interacción para el público.

Hotel Fénix Gran Meliá realizará, del 10 al 13 de septiembre, una activación en la Plaza de Margaret Thatcher, en Madrid, con una propuesta de coctelería inmersiva inspirada en el universo de los grandes premios de los años 60. La iniciativa se denomina Balmoral’s Grid y se plantea como un recorrido que comienza en la calle y culmina en Balmoral, la coctelería del hotel.

La puesta en escena propone un trayecto desde la línea de salida en plena calle hasta la meta final en Balmoral. En ese marco, la ambientación combina elementos del imaginario del motor con la estética del establecimiento, con el objetivo de trasladar la emoción de la competición desde la calle hasta Balmoral. La activación se enmarca en la gran cita del automovilismo prevista para septiembre en la capital española.

El núcleo del montaje se ubicará en el centro de la plaza, donde se instalará una parada en boxes asociada al circuito. En ese espacio se prevé la presencia de surtidores de gasolina vintage y una propuesta de coctelería de autor vinculada a Balmoral. La experiencia también contempla una clasificación en directo, como parte de los recursos que completan la recreación.

La carta incluirá cócteles de autor inspirados y elaborados con un destilado típico de cada país y nombrados en referencia a circuitos emblemáticos: Madrid (España), Suzuka (Japón), Interlagos (Brasil), Monza (Italia) y Silverstone (UK). El formato busca vincular cada trago con una geografía y una tradición de destilados, dentro de una narrativa asociada al automovilismo histórico.

Además del espacio central, la activación sumará puntos concebidos para la interacción y la creación de contenido. Entre ellos se incluyeron un fotomatón de estética vintage, elementos gráficos vinculados al mundo del motor y una zona de photocall, con una estética retro alineada con el concepto general del recorrido.

El evento retoma rasgos asociados a las primeras décadas del campeonato mundial automovilístico, con referencias a pilotos convertidos en iconos, circuitos legendarios, boxes, banderas a cuadros y una estética que trascendió el deporte para formar parte de la cultura popular. En línea con esa inspiración, la propuesta apunta a convertir uno de los enclaves más emblemáticos del barrio de Salamanca en un escenario interactivo y a difuminar las fronteras entre hotel y ciudad.