El mercado de electrodomésticos cerró el segundo trimestre con una aparente recuperación que cambia bastante cuando se mira qué compraron efectivamente los hogares.
Las ventas de los comercios especializados alcanzaron $1,545 billones entre abril y junio, 12,4% más que en el mismo período de 2025. Después de un primer trimestre con una caída interanual de 11,2%, el resultado permitió que el acumulado de los primeros seis meses terminara apenas 0,8% por encima del año anterior.
La secuencia mensual muestra con claridad el cambio. Enero había caído 7,4% interanual; febrero, 18,1%; marzo, 8,7%, y abril todavía registraba una baja de 0,4%. En mayo las ventas nominales crecieron 13,1% y en junio aceleraron a 23,2%.
Pero hay un problema para interpretar esos números como una recuperación generalizada del consumo: prácticamente todo el crecimiento se concentró en televisores.
El trimestre de los televisores
El rubro televisores, video y fotografía facturó $524.292 millones durante el trimestre, un salto interanual de 113,3%. Pasó así a representar el 33,9% de toda la facturación relevada por el INDEC: uno de cada tres pesos gastados en electrodomésticos terminó en esa categoría.
El dato de unidades confirma que no se trata solamente de precios. Se vendieron 756.160 televisores, 58,7% más que un año antes.
El fenómeno coincide con un segundo trimestre atravesado por el Mundial de fútbol de 2026, un acontecimiento que históricamente funciona como acelerador de la renovación de televisores. El informe del INDEC no atribuye causalidad al torneo, por lo que la relación debe leerse como contexto y no como explicación estadística demostrada.
Lo relevante es qué sucede cuando se separan los televisores del resto del mercado.
De los once grandes grupos de productos que releva el organismo, solamente dos aumentaron su facturación nominal frente al segundo trimestre de 2025: televisores, video y fotografía, con 113,3%, y cocinas, hornos, calefactores, calefones y termotanques, con apenas 6,6%.
Todos los demás retrocedieron.
Equipos de audio cayeron 29,8%; computación y accesorios, 17,5%; pequeños electrodomésticos, 17%; cuidado personal, 15,3%; telefonía y equipos de aire acondicionado, 11,5%; heladeras y freezers, 9,2%; y lavarropas, secarropas y lavavajillas, 2,8%.
En una economía todavía con inflación, que nueve de once categorías registren incluso caídas nominales interanuales constituye una señal mucho más fuerte que la suba agregada del 12,4%.
Las unidades muestran un consumo todavía más débil
La fotografía se vuelve más clara cuando se abandona la facturación y se observan las cantidades.
Los teléfonos celulares vendieron 345.654 unidades durante el trimestre, 30,8% menos que un año atrás. Las computadoras cayeron 37,3%; las tablets, 42,4%; las impresoras y scanners, 29,3%; y los pequeños electrodomésticos, 22,7%.
Tampoco aparece una recuperación en los bienes durables tradicionales del hogar. Se vendieron 134.592 heladeras, 14,9% menos; 237.662 lavarropas, 10,2% menos; y 111.378 cocinas a gas, una baja del 10%. Los equipos de aire acondicionado retrocedieron 2,9%.
Incluso en calefacción, que atravesó los meses de mayor demanda estacional, las cantidades fueron menores: los calefactores y estufas a gas bajaron 13,5% y los eléctricos y caloventores, 19,4%.
Las excepciones fueron pocas. Además de los televisores, aumentaron 14,7% las consolas de videojuegos y accesorios y 6,8% las cocinas eléctricas, hornos eléctricos y microondas.
Así aparece una característica que también se observa en otros indicadores recientes de consumo: el agregado puede mejorar mientras buena parte de sus componentes continúa mostrando debilidad.
Seis de cada diez pesos, con tarjeta de crédito
La segunda señal está en cómo se financiaron las compras.
Las tarjetas de crédito concentraron $931.518 millones durante el trimestre, equivalentes al 60,3% de toda la facturación del sector. El débito representó apenas 9,3% y el efectivo, 11,4%. El 19% restante correspondió a otros medios, categoría que incluye billeteras virtuales, códigos QR, vales, cuponeras y gift cards.
La tarjeta, por lo tanto, sigue siendo una pieza central para sostener el mercado de bienes durables.
No necesariamente implica que los hogares estén financiando consumo por falta de ingresos: las promociones bancarias, las cuotas y los descuentos pueden hacer racional utilizar crédito aun disponiendo del dinero. Pero, en un contexto en el que otros indicadores muestran mayores dificultades financieras de las familias, la elevada participación de la tarjeta constituye un dato relevante para seguir.
El canal online gana terreno
También continúa modificándose el lugar donde se realiza la compra.
Los locales físicos todavía dominan ampliamente el negocio: concentraron 76,8% de las ventas. Sin embargo, su facturación aumentó solamente 8,6% interanual, frente a un crecimiento de 27,2% de las ventas online.
Internet y las ventas telefónicas ya representan el 23,2% del mercado, con una facturación trimestral de $358.730 millones.
Hay además una transformación menos visible en la estructura comercial. Las 85 empresas incluidas en el relevamiento operaban 2.907 locales en junio, 9,5% menos que un año atrás. La reducción estuvo enteramente concentrada en las grandes cadenas: las ocho empresas con más de 100 sucursales tenían 2.202 locales, 13,2% menos que doce meses antes.
El empleo, sin embargo, todavía no acompañó esa contracción: el sector tenía 26.103 trabajadores, 1,3% más que un año atrás.
Un rebote demasiado concentrado
El segundo trimestre ofrece entonces dos lecturas posibles.
La primera surge del número agregado: después de tres meses consecutivos de caídas, la facturación volvió a crecer y el semestre consiguió finalmente quedar en terreno positivo.
La segunda aparece cuando se abre ese resultado. El mercado fue sostenido extraordinariamente por televisores; nueve de once grandes categorías redujeron su facturación nominal y la mayoría de los bienes relevados registró menos unidades vendidas que un año atrás.
Por eso, más que una recuperación general del consumo durable, los datos describen por ahora un shock concentrado en una categoría excepcional.
El Mundial consiguió algo que todavía no consiguió el ingreso de los hogares: volver a encender masivamente los televisores. La prueba llegará en los próximos trimestres, cuando desaparezca ese impulso y pueda verse cuánto queda debajo de él.












