La adopción de inteligencia artificial agéntica (Agentic AI) en España e Iberoamérica avanza, pero todavía muestra un nivel de escalamiento bajo: solo el 3,8% de las organizaciones alcanzó una implementación a escala industrial, pese a que más de la mitad ya experimenta con la tecnología. El dato surge del informe “Observatorio de Agentic AI en España e Iberoamérica –2026”, elaborado por NTT DATA y CIONET a partir de entrevistas a 130 organizaciones.
El estudio plantea un calendario de maduración en tres etapas: 2025 como año de exploración, 2026 como instancia decisiva para consolidar estrategia y arquitectura tecnológica, y 2027 como inicio de una fase de escalamiento competitivo. En ese marco, el principal desafío para el próximo año se concentra en transformar pilotos aislados en programas sostenibles, con mecanismos de control y alineación con objetivos de negocio.
La Agentic AI se define como una inteligencia artificial capaz de planificar, tomar decisiones y ejecutar acciones con supervisión humana limitada, y se diferencia de la IA generativa tradicional por su autonomía para realizar procesos complejos. En las organizaciones consultadas, ya se registran beneficios en áreas como TI, back office y operaciones: aceleración de procesos (28,5%), mejora de la experiencia de los empleados (20,7%) y reducción de costos (19,7%).
La ventana de oportunidad convive con una adopción fragmentada. El 59,2% de las organizaciones se encuentra en una fase de “pilotos dispersos”; dentro de ese grupo, el 47,7% espera consolidarlos en programas estratégicos dentro de los próximos 12 meses y el 33,1% prevé escalarlos a toda la organización. A la vez, el 43,8% impulsa casos de uso aislados en áreas específicas, mientras que el 39,2% implementa herramientas horizontales de productividad, como copilotos. Solo el 16,9% está rediseñando procesos de extremo a extremo mediante agentes autónomos.
En términos de madurez tecnológica, el 87,7% continúa en fase de experimentación, con agentes especializados (57,7%) o con copilotos y chatbots básicos (30%). Apenas el 12,3% comenzó a construir arquitecturas orquestadas de agentes interoperables.
Entre las barreras, el 40% identificó la dificultad para construir casos de negocio con impacto económico medible, por delante de la falta de conocimiento (25%) y la incertidumbre regulatoria (9%). Además, más del 50% de las iniciativas presenta una alineación débil o fragmentada con los objetivos corporativos, y más del 20% se encuentra directamente desconectada.
La gobernanza aparece como un punto crítico: el 80,8% carece de mecanismos operativos para controlar la autonomía de los agentes y solo el 6,9% cuenta con un marco avanzado. La formación también es limitada: el 67% capacitó a menos del 30% de su plantilla en inteligencia artificial.
“La Agentic AI ya no es una tendencia marginal ni un experimento aislado”, dijo Manel Martorana, Head of Digital Technology Iberia, IO, LATAM & Consulting in Benelux and France de NTT DATA.
“El desafío radica en el liderazgo ejecutivo, la inversión en las personas y la gobernanza”, dijo Bruno Méndez, CEO de CIONET España y CIONET Iberoamérica.












