En el marco del Día Nacional del Árbol, Grupo Supervielle reafirma su compromiso con la conservación de la biodiversidad y la regeneración de los ecosistemas, poniendo en valor la importancia de restaurar los bosques con especies propias de cada territorio.
Desde hace más de cinco años, Grupo Supervielle sostiene una alianza con la Asociación de Amigos de la Patagonia (AAP), organización dedicada a la educación ambiental y la restauración ecológica de los bosques andino-patagónicos. A través del programa Hacemos Bosque, el Grupo ya donó más de 21.000 árboles nativos, destinados a la recuperación de áreas afectadas por incendios en el Parque Nacional Lanín, en Neuquén.
Durante 2026, el Proyecto Pewen, del que forma parte Hacemos Bosque, inició una nueva etapa de restauración en la ribera del arroyo Correntoso, al pie del volcán Lanín, un área afectada por un incendio en 2009. Entre abril y junio se plantaron allí 10.000 ejemplares de Araucaria araucana, mientras que colaboradores de Grupo Supervielle participaron durante mayo de una de las jornadas de voluntariado y plantación.
¿Por qué es importante plantar especies nativas?
Restaurar un bosque no consiste únicamente en incorporar nuevos árboles. Las especies nativas evolucionaron y se adaptaron a las condiciones ambientales de cada territorio y cumplen funciones específicas dentro de los ecosistemas de los que forman parte.
En el bosque andino-patagónico, la Araucaria araucana, conocida como pewen, es un ejemplo de ese rol. Se trata de una especie milenaria, con ejemplares que pueden superar los 1.100 años, y que actualmente se encuentra clasificada En Peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Sus semillas constituyen una fuente de alimento para diferentes especies de aves, mamíferos e insectos, por lo que su conservación contribuye a sostener las relaciones ecológicas y la biodiversidad del bosque. Además, el pewen posee un profundo valor cultural.
La utilización de especies nativas también aumenta las posibilidades de éxito de los procesos de restauración, ya que están adaptadas a las condiciones ecológicas del territorio. Recuperar estos bosques permite, además, proteger cursos de agua, conservar los suelos, favorecer la captura de carbono y fortalecer la resiliencia de los ecosistemas frente a fenómenos como los incendios y el cambio climático.
La restauración tiene, a su vez, una dimensión social. Las jornadas de plantación reúnen a organizaciones, comunidades, técnicos, investigadores y voluntarios, generando espacios de educación ambiental y fortaleciendo el vínculo de las personas con el territorio. Durante el otoño de 2026, más de 350 voluntarios, entre los que se sumaron colaboradores de Supervielle, participaron de las acciones impulsadas por Amigos de la Patagonia en el Parque Nacional Lanín.
“La alianza con Amigos de la Patagonia forma parte de nuestro compromiso con el desarrollo de iniciativas que generen un impacto ambiental positivo a largo plazo. En el marco de este trabajo conjunto, desde hace más de cinco años acompañamos la recuperación y conservación de los bosques nativos”, afirmó Verónica de los Heros, gerenta de Sustentabilidad de Grupo Supervielle.












