La Cámara de Agencias Privadas de Empleo (CAPE) y la Universidad Blas Pascal (UBP), a través de su Córdoba Management School, presentaron el Observatorio del Mercado Laboral (OML), una iniciativa de informes bimestrales enfocada en analizar la brecha entre la demanda de personal y la inserción laboral en Argentina.
El primer informe del OML abarca el período enero-abril de 2026 y combina datos oficiales presentados por las agencias socias de CAPE con una encuesta cualitativa propia realizada a un panel de agencias líderes en capital humano del país. El objetivo operativo del relevamiento es construir una base de datos que crezca en profundidad y precisión con cada nueva edición.
El principal hallazgo del reporte expone una paradoja: la demanda de personal muestra señales de crecimiento, pero la capacidad de cubrirla no acompaña el ritmo. En ese marco, el Índice de Expectativa de Demanda (IED), que mide el optimismo del sector sobre su actividad futura, se duplicó de 14,3 a 28,6 puntos entre el primer y el segundo bimestre.
La mejora en expectativas convive con un deterioro en la cobertura efectiva de búsquedas. En el segmento de personal permanente, la tasa de cobertura de vacantes cayó del 59% al 54% en el mismo período, mientras que las vacantes sin cubrir casi se duplicaron en el tramo analizado.
Entre las principales dificultades para completar puestos, el informe ubicó a los perfiles técnicos especializados —electromecánica, industria y energía— como el segmento con mayor complejidad. En el primer bimestre, el 85,7% de las agencias del panel señaló a esos perfiles como los más difíciles de conseguir, proporción que se ubicó en 71,4% en el segundo bimestre. La escasez fue asociada a dos factores: las expectativas salariales de los candidatos y la brecha de competencias técnicas.
El relevamiento también detectó cambios rápidos en las habilidades que buscan las empresas argentinas. La adaptabilidad y la flexibilidad saltaron del octavo al primer lugar en el ranking de habilidades más demandadas en apenas un bimestre. En paralelo, los conocimientos en inteligencia artificial casi se triplicaron como requisito explícito en las búsquedas de personal, al pasar de 14,3% a 42,9% de menciones.
“El dato más relevante de este primer informe es que la demanda de empleo está mostrando signos de recuperación”, señaló Giselle Malagrino, presidenta de CAPE. “Desde la universidad aportamos el rigor metodológico”, afirmó Sebastián Visotsky, director de I+D de la Escuela de Administración de Blas Pascal.


