Mariano Quintana inauguró Casa Estudio Mariano Quintana, un nuevo espacio de arte y experiencia ubicado en Arregui 2730, en el barrio porteño de Villa del Parque. La apertura se concretó en agosto de 2026 y plantea un formato que se aparta de los esquemas tradicionales de exhibición y producción artística: no funciona como una galería convencional ni como un taller cerrado al público.
El proyecto se organiza como un ámbito en el que la obra terminada convive con piezas en desarrollo y donde el proceso creativo adquiere un lugar equivalente al resultado final. La propuesta busca que el vínculo con las obras incluya también el modo en que fueron realizadas y el entorno cotidiano en el que se insertan, con un diálogo permanente entre arte y vida diaria.
Reconocido por su trabajo en el hiperrealismo, Quintana desarrolla una producción basada en la observación minuciosa, la precisión técnica y el tiempo como elemento esencial. En Casa Estudio, esa lógica se traslada al recorrido del visitante: cada detalle —desde la escala de las piezas hasta el uso del pigmento— se integra a una experiencia concebida para quien transita el espacio.
La visita propone un acercamiento sin recorridos impuestos ni relatos prefabricados. Las piezas se integran a la arquitectura y a la escala humana, con una invitación a una experiencia íntima de contemplación, silencio y permanencia. “Quise crear un espacio donde la obra no esté separada de la vida, donde el proceso también pueda ser visto y compartido”, dijo Mariano Quintana.
La elección de Villa del Parque forma parte del concepto general del proyecto. Lejos de los circuitos culturales tradicionales, Casa Estudio se inserta en un entorno barrial y cotidiano, con una mirada que plantea que el arte no se escenifica, sino que se habita.
Además de exhibir obras, el espacio funcionará como punto de encuentro para artistas, profesionales y proyectos, con el objetivo de sostener el intercambio creativo. En esa línea, Casa Estudio se configura como un lugar de producción, pensamiento y experiencia, con la convivencia entre obra finalizada y trabajo en proceso como criterio de funcionamiento.












