Winbuild nació como una respuesta a un problema operativo y comercial del mercado inmobiliario: la venta de desarrollos “de pozo” suele apoyarse en planillas de Excel, brochures en PDF, renders aislados y listas de precios enviadas por separado, muchas veces por WhatsApp. En ese contexto, la startup construyó un ecosistema tecnológico para desarrolladoras inmobiliarias y, sin inversión inicial para la puesta en marcha, pasó de cero a más de 100 clientes en 12 meses, con una cartera que reúne más de 400 proyectos.
La compañía fue fundada por Javier Cohen Kichik y Ariel Kuperman, dos amigos que se conocen “desde chicos, del club”. Con trayectorias distintas, identificaron que la dispersión de la información comercial genera ineficiencias y aumenta la incertidumbre del comprador. A partir de esa lectura, diseñaron una solución para concentrar datos clave del proyecto —disponibilidad, precios y materiales comerciales— en un mismo entorno digital.
Kuperman es ingeniero industrial y trabajó más de una década en el mundo productivo, donde ocupó posiciones gerenciales y lideró equipos de hasta 350 personas. Luego se especializó en gestión de productos y experiencias inmersivas, y también es maestro mayor de obras. Cohen Kichik proviene del ecosistema emprendedor: fundó Buenos Aires Delivery, una de las primeras plataformas de delivery online del país, que terminó siendo adquirida por Delivery Hero. “Siempre me gustó aplicar tecnología en industrias poco digitalizadas”, dijo Cohen Kichik.
El primer producto fue un showroom virtual inmersivo que permite recorrer un desarrollo como si ya estuviera construido. Con el tiempo, la propuesta se amplió hacia una suite que incluye un CRM especializado para desarrolladoras, landing pages autoadministrables, integración con WhatsApp y Meta, seguimiento del avance de obra, administración de unidades y un módulo específico para brokers e inmobiliarias. “Nosotros no somos una agencia de showrooms. Somos una empresa de tecnología”, dijo Kuperman.
La startup comenzó con desarrollo interno y sin inversión inicial, y más tarde sumó una primera inyección de capital de Eitan Silberstein, socio de Bluegrey —desarrolladora inmobiliaria y cliente de Winbuild—, que se incorporó como inversor. “Arrancamos prácticamente con cero inversión. Lo que pusimos fue insignificante. Pero desde el primer día la empresa fue rentable”, dijo Cohen Kichik. También anticipó que esperan lanzar “en breve” la primera ronda formal de inversión.
En términos operativos, la plataforma ofrece a cada cliente un panel de administración para actualizar disponibilidad, precios e información comercial, y administrar leads en tiempo real. Según análisis hechos entre sus clientes, Winbuild puede aportar una mejora promedio del 30% en la tasa de cierre. Con un equipo de 25 empleados y colaboradores externos, proyecta cerrar 2026 con una facturación estimada de US$ 750.000 y cuadruplicarla en 2027. En paralelo, inició su expansión regional: desembarcó en Perú, donde trabaja con 15 firmas, y ya cuenta con clientes en Uruguay y Paraguay.












