El Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires (CECBA) presentó la Plataforma Ciudadana de Firmas (PCF), una herramienta para firmar documentos privados de manera 100% digital y remota. La iniciativa busca que dos partes puedan cerrar acuerdos sin necesidad de un encuentro físico y con un esquema de uso gratuito.
La PCF está orientada a documentos privados vinculados a operaciones como contratos de alquiler, convenios comerciales y otras transacciones. El alcance declarado es amplio: la plataforma puede utilizarse desde cualquier lugar del mundo y está disponible para ciudadanos de todo el país.
Además de sustituir la circulación de papeles, la propuesta apunta a ordenar un tipo de contratación que, en la práctica, se venía resolviendo por fuera del circuito notarial a través de plataformas privadas. En ese marco, el CECBA planteó que la herramienta fue concebida para que dos partes puedan firmar documentos digitales “de forma autónoma, segura y legalmente válida”.
El Colegio también presentó como diferencial el respaldo institucional. En la descripción de la plataforma, se señaló que introduce “una ventaja única” frente a alternativas comerciales: “el respaldo de una institución con 160 años de trayectoria en seguridad jurídica”.
María Magdalena Tato, presidenta del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, ubicó el lanzamiento en un contexto de digitalización de tareas cotidianas y de cambios tecnológicos acelerados. “Vivimos en un contexto de acelerada transformación tecnológica, donde muchas de nuestras tareas pasaron al plano digital”, dijo María Magdalena Tato, presidenta del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires.
En la misma intervención, la directiva vinculó el objetivo de la PCF con el equilibrio entre velocidad operativa y garantías jurídicas. “La seguridad jurídica no puede ser un freno para la agilidad, sino el motor que la impulse”, dijo María Magdalena Tato, presidenta del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires. En esa línea, sostuvo que el objetivo es que “el acceso a la fe pública sea más ágil, más eficiente y más seguro”, y definió a la PCF como “un paso firme en esa dirección”.












