La inteligencia artificial (IA) comenzó a ganar espacio en las estrategias de bienestar dentro del trabajo, con herramientas que van desde entrenadores virtuales hasta asistentes que ayudan a sostener hábitos saludables. En ese marco, Wellhub incorporó Wellhub AI, un coach conversacional lanzado en fase beta dentro de su plataforma.
El contexto combina un mercado en expansión y un problema persistente: la dificultad para mantener la constancia. A nivel global, la industria del bienestar ya supera los US$ 6 billones, según el Global Wellness Institute. En paralelo, el agotamiento laboral se mantiene extendido. “A nivel global, nueve de cada diez empleados reportan síntomas de agotamiento”, señaló Diego Puente, Country Manager & Head de Argentina en Wellhub.
El directivo también vinculó el avance de estas herramientas con un cambio en prioridades individuales. “El 64% de las personas (Wellhub: Panorama del Bienestar en Las Empresas) prioriza hoy más su bienestar que hace cinco años”, dijo Puente. En ese escenario, la IA se orienta a impulsar servicios “más personalizados y accesibles”, al facilitar acompañamiento cotidiano y ajustar recomendaciones a necesidades individuales.
El enfoque apunta, además, a variables asociadas al desempeño laboral. Los empleados con hábitos saludables tienden a mostrar mayor compromiso laboral, menor ausentismo y mejor productividad. A su vez, los colaboradores con acceso a programas de bienestar estructurados reportan niveles significativamente más altos de bienestar emocional que quienes no cuentan con ese tipo de apoyo.
Dentro de esa evolución, los programas de bienestar corporativo comenzaron a integrar asistentes inteligentes para simplificar la experiencia y mejorar el uso efectivo de los beneficios disponibles. Wellhub AI se diseñó para ayudar a los usuarios a crear rutinas personalizadas, establecer metas alcanzables y descubrir opciones incluidas en sus programas de beneficio corporativo, desde gimnasios y estudios hasta aplicaciones de nutrición, mindfulness y descanso.
La adopción de IA también se extiende a socios del ecosistema. Headspace y Calm utilizan inteligencia artificial conversacional para ofrecer apoyo emocional las 24 horas: los asistentes aprenden de cada usuario y adaptan ejercicios de respiración, sesiones de meditación y recomendaciones según los estados emocionales reportados.
En entrenamiento físico, Strava utiliza algoritmos inteligentes para ajustar rutinas según el progreso, la condición física y el ritmo de cada persona. En nutrición, Lifesum y Fastic analizan hábitos alimenticios para ofrecer recomendaciones alineadas con objetivos individuales, con el objetivo de facilitar elecciones de alimentos más nutritivos.
“La inteligencia artificial no reemplaza a entrenadores, terapeutas o especialistas, pero comienza a actuar como un acompañante cotidiano que ayuda a las personas a tomar pequeñas decisiones saludables todos los días”, concluyó Puente.












