Frizz, falta de brillo, quiebre y puntas resecas figuran entre las señales que suelen asociarse al daño capilar. En ese marco, Garnier presentó la línea Goodbye Daños Oil Control, orientada a una combinación frecuente: raíces con tendencia a la oleosidad y, al mismo tiempo, largos o puntas dañadas.
El punto de partida es una percepción extendida sobre el estado del pelo. El 84% de las personas considera que tiene el cabello dañado. Sin embargo, esos signos visibles no siempre responden a una única necesidad, ya que en muchos casos conviven un cuero cabelludo más graso con una fibra capilar sensibilizada. Esa coexistencia, según la marca, requiere rutinas que contemplen ambas condiciones en un mismo esquema de cuidado.
“No siempre existe una única característica capilar”, dijo la Dra. Gimena Gomez Servetto (MN 162.107), médica dermatóloga tricóloga para Garnier. “Es frecuente que un mismo cabello presente un cuero cabelludo con tendencia a la oleosidad y, al mismo tiempo, una fibra sensibilizada o dañada”, agregó.
La frecuencia del cabello mixto también aparece cuantificada en un relevamiento interno. De acuerdo con un estudio interno de Garnier realizado en 2023 con más de 2.000 mujeres de México, Brasil, Colombia, Uruguay, Perú y Chile, el 50% de las mujeres considera tener un cuero cabelludo mixto o graso. Para la compañía, ese dato refuerza la necesidad de elegir rutinas de cuidado específicas según la necesidad que se busca atender.
La propuesta de Goodbye Daños Oil Control se enfoca en controlar el exceso de sebo sin resecar el cabello. La fórmula incorpora colágeno vegetal, que busca fortificar y sellar las fibras capilares para reparar el daño y mejorar la resistencia frente al quiebre y factores de estrés ambiental. También suma Ácido de Fruta, definido como un alfa-hidroxiácido (AHA) natural, con función de astringente suave para ayudar a controlar la oleosidad.
La rutina se organiza en tres pasos. El primero es la limpieza del cuero cabelludo: el shampoo se aplica principalmente sobre las raíces, donde se concentra la oleosidad, y la espuma limpia el resto al enjuagar. El Shampoo Purificante limpia profundamente sin resecar, controla la oleosidad por hasta 24 horas y tiene una fórmula libre de parabenos.
El segundo paso apunta a la reparación en medios y puntas, donde suele concentrarse el daño: el acondicionador se aplica solo en esa zona para evitar aportar peso en la raíz. El Acondicionador Reparador es libre de siliconas y parabenos, ayuda a reparar la fibra capilar y aporta hidratación sin dejar sensación pesada.
El tercer paso es la Crema para Peinar Colágeno Jelly, con tecnología transparente y liviana. La fórmula protege del quiebre, del calor de herramientas térmicas y de los daños causados por los rayos UV, además de controlar el frizz, y también es libre de parabenos.












