domingo, 20 de septiembre de 2026

FAIMA alerta por la pérdida de empleo calificado en la industria maderera

Con una baja interanual de 8,57% en el empleo registrado y retrocesos concentrados en actividades de mayor transformación, la entidad sectorial advierte que la salida de personal especializado puede limitar la recuperación de la cadena forestoindustrial cuando repunte la demanda y plantea que sostener a las PyMEs será determinante.

La cadena forestoindustrial argentina muestra una desaceleración, pero los indicadores recientes agregan un factor de preocupación: el empleo industrial se retrajo a un ritmo superior al de la producción. Ese desfasaje abre el riesgo de una pérdida de recursos humanos especializados, con impacto potencial sobre la capacidad de recuperación del sector cuando la actividad económica recupere dinamismo.

De acuerdo con el último Informe de Empleo y Actividad elaborado por la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), el empleo registrado en la industria maderera cayó 8,57% interanual. La entidad plantea que la contracción supera la disminución observada en la actividad productiva y excede un ajuste coyuntural, por su efecto sobre la preservación de conocimientos, oficios y capacidades técnicas que requieren años de formación y experiencia.

El informe ubica el foco en la composición de esa caída. Las mayores pérdidas se concentran en segmentos de mayor transformación industrial, donde se incorpora tecnología, innovación y mano de obra calificada. Entre las actividades más afectadas aparecen tornerías, viviendas prefabricadas de madera, tableros, enchapados y aberturas, eslabones asociados a un mayor valor agregado dentro de la cadena.

“Cada puesto de trabajo que se pierde en estas actividades representa mucho mas que una estadistica”, señalaron desde FAIMA. “Detras de esos numeros hay conocimientos tecnicos, experiencia productiva y capacidades industriales que constituyen uno de los principales activos de la cadena forestoindustrial y que luego requieren años para reconstruirse”, agregaron.

El relevamiento también muestra que el deterioro no es homogéneo. Mientras los indicadores generales describen una economía prácticamente estancada, las PyMEs muebleras registraron una caída promedio del 14% en sus ventas durante el primer trimestre del año. Para la entidad, esa brecha refuerza la necesidad de observar con mayor profundidad la realidad de las pequeñas y medianas empresas, que sostienen buena parte del entramado productivo y del empleo en el interior del país.

En este contexto, FAIMA sostiene que preservar el capital humano y fortalecer las capacidades productivas debe integrar cualquier estrategia orientada a consolidar el crecimiento futuro de la industria. El planteo se apoya en una secuencia habitual del ciclo: la producción puede recomponerse cuando mejora la demanda, pero reconstruir equipos especializados, recuperar oficios y volver a desarrollar capacidades técnicas demanda más tiempo y presenta mayor complejidad.

La entidad también identifica fortalezas estructurales para acompañar una futura recuperación: disponibilidad de recursos forestales, capacidad industrial instalada, entramado de PyMEs en todo el país y conocimiento acumulado durante décadas. Sin embargo, advierte que esa capacidad no es ilimitada y que sostener el empleo implica también preservar las empresas que lo generan, en un escenario donde muchas PyMEs enfrentan dificultades para sostener su actividad.