miércoles, 29 de abril de 2026

    Futura

    RETRATOS DE HECHICERAS.

    “Son los retratos de mujeres que descuellan por su inteligencia y su capacidad para desenvolverse en la vida”, definió Sara Facio a las fotografías que reunió en el volumen que acaba de publicar la editorial La Azotea. Las reúne con el título de Hechiceras, aunque mujeres de esa talla, en otros tiempos, eran caratuladas como brujas.

    “Se las ve bellas, fuertes, únicas”, dice el breve texto que precede a este capítulo del libro que también contiene fotografías de escritores, artistas y testimonios de la historia argentina reciente. Y una introducción de María Elena Walsh que define a la autora como fotógrafa gatuna que “merodea sigilosa alrededor de la presa e intuye la fracción de segundo en que debe capturarla, o todo está perdido”.

    El libro contiene también un desafío, porque recorriendo esas imágenes se va creando entre el observador y la obra un diálogo secreto que desata la oscura mirada de la escritora Aída Bortnik, el repliegue interior de la directora de cine Jeanine Meerapfel, el mundo irónico y tierno de la Walsh, el movimiento eterno de la bailarina Iris Scaccheri, el proderoso dominio del tiempo de la actriz Jeanne Moreau.

    LUCES ROJAS.

    Muchas mujeres terminan acostumbrándose al estrés, hasta tal punto que llegan a creer que el agotamiento es su estado natural. Sólo se deciden a consultar a un profesional cuando aparecen signos físicos inequívocos y preocupantes. Herbert Freudenberger, un especialista en la problemática del estrés femenino, señala que las víctimas más frecuentes de este mal silencioso suelen ser mujeres dinámicas, ambiciosas y perfeccionistas: quieren lo mejor de su carrera, su matrimonio, sus hijos y sus relaciones sociales.

    Freudenberger propone un breve cuestionario para detectar los primeros síntomas del agotamiento:

    * ¿Nota que, aunque trabaja cada vez más, le resulta cada vez más difícil cumplir con sus objetivos?

    * ¿Es incapaz de reírse cuando el motivo de un chiste es usted misma?

    * ¿Siente que está dando vueltas alrededor de una noria?

    * ¿Percibe en sí misma falta de energía, motivación o entusiasmo?

    * ¿A veces tiene la impresión de que, en realidad, es usted quien trabaja para sus empleados?

    * ¿Vive en el temor constante de no poder satisfacer las crecientes exigencias de sus colegas, jefes o clientes?

    Verde y Próspera.

    Una compañía creada por una mujer y fervientemente enrolada en la defensa del medio ambiente parecería destinada al reino de las causas perdidas. Pero no es el caso de Body Shop, una firma británica fundada por Anita Roddick en 1976, cuando empezó a vender cremas en una tienda de la ciudad de Brighton. La línea de cosmética naturista generó ventas por US$ 270 millones durante el

    último año, con ganancias de US$ 45 millones. El crecimiento de Body Shop en los últimos doce meses fue notable: 28% en las ventas y 26% en las utilidades. A través de un sistema de franchising, la firma cuenta con 210 puntos de expendio en el Reino Unido y 517 en el exterior (de donde proviene 42% de los ingresos). En medio de esta ola de prosperidad, Roddick ha decidido llevar su discurso ecologista a los hechos con un impactante anuncio: la compañía instalará molinos de viento en sus plantas industriales para ir adoptando gradualmente la energía eólica.

    Tarjetas a Pedido.

    Pocos ejecutivos han escapado a la odiosa experiencia de quedarse sin tarjetas de presentación en medio de un viaje de negocios. En Estados Unidos, la solución se presenta ahora a través de CardXpress, cuyas máquinas automáticas están diseminadas por aeropuertos, y terminales de ómnibus. Sólo hay que introducir los datos necesarios y elegir uno de los 24 diseños disponibles. En menos de cinco minutos, la máquina entrega 50 tarjetas impresas en láser. El resultado no es perfecto: la cartulina de las tarjetas parece demasiado delgada pero, por 5 dólares, CardXpress ofrece una salida más elegante que garabatear nombre y teléfono en una servilleta de papel.

    (c) Working Woman.

    Lecturas.

    Diana, ¿Cazadora o Cenicienta?.

    La veloz publicación de la versión en español del libro en el que Andrew Morton narra las desventuras de la princesa Diana de Gales reactualiza los comentarios que recientemente volcó en un artículo la ensayista norteamericana Camille Paglia.

    “Diana parece haberse convertido en la más poderosa imagen de la cultura popular contemporánea, un ejemplo del moderno culto de la fama y del modo en que se estimulan los sentimientos más atávicos”, señala Paglia. “La historia de Diana apela a ciertas vetas profundas de nuestra cultura, y demuestra que los antiguos arquetipos de la femineidad permanecen más fuertes y vigentes que nunca.”

    Según Paglia, éstas son algunas de las figuras míticas femeninas de las que se nutre la inusual celebridad de la princesa y que explican su poder de fascinación:

    Cenicienta: Diana surge a la luz pública como una adolescente tímida, dominada por una madrastra, pero capaz de conquistar con su encanto a un príncipe heredero.

    La prisionera en la torre: Tras haber cumplido con la principesca obligación de contraer matrimonio, Charles deja a su joven esposa emocionalmente abandonada y sometida a los rigores del protocolo y el asedio de la prensa. Como Andrómeda encadenada a la roca, la princesa se encuentra, a la vez, inmovilizada y expuesta; no puede escapar del estricto código de la corte real, y los ojos de todo el mundo están fijos en ella.

    Mater Dolorosa: Sus hijos, William y Harry, hacen que la imagen de Diana cobre más estatura. Sus públicas muestras de afecto hacia ellos (algo poco frecuente en la familia real británica) convierten a la joven princesa en una figura patética, traicionada por su esposo, aferrada al amor maternal.

    Diana Cazadora: Hay nombres que marcan destinos. El propio Morton dice en su libro que, “aunque todos creen que la princesa detesta los deportes violentos, en realidad es una gran entusiasta de la caza del ciervo”. Rubia, alta y bella, como la diosa grecorromana de los bosques, Diana se enfrenta a otra figura mítica, la presunta amante de su marido, Camilla Parker-Bowles, una amazona fuerte, madura y cruel.

    ¿De qué se Quejan?.

    Un tercio de las nuevas empresas fundadas en el Reino Unido están en manos de una mujer. El fenómeno impulsó al diario Financial Times a encargar una encuesta sobre las dificultades que con más frecuencia experimentan las flamantes empresarias. En el primer puesto de las quejas (con 45% de las menciones) aparece la siguiente: “Los colegas y contactos comerciales no nos toman en serio”.

    Los principales señalados en esta crítica son los gerentes de banco (entre quienes los hombres son una inmensa mayoría). Otro problema apremiante (40% de las mociones) es la dificultad para aliviar la carga de las responsabilidades familiares. En la lista de quejas aparecen luego la discriminación sexual por parte de clientes y proveedores (26%), las presiones para permanecer en el hogar (16%), la discriminación por parte de instituciones y gobierno (14%) y el alto costo del personal para las tareas domésticas y la atención de los niños (9%).

    S.O.S. Sólo para Mujeres.

    ¿Por qué los hombres se resisten a pedir consejo o ayuda, aun cuando se sienten totalmente perdidos? Según un reciente estudio, tal vez esta actitud les resulte más conveniente. Dos profesoras de ciencias de la comunicación, Gerri Smith y Sue DeWine, les pidieron a 140 supervisores que calificaran el nivel de eficiencia de hombres y mujeres a través de cintas de video, en las que actores y actrices representaban a empleados que acudían a sus jefes pidiendo ayuda. Las mismas preguntas que se consideraron como un rasgo positivo cuando las formulaba una mujer fueron juzgadas negativamente cuando era un hombre el que las planteaba.

    En el caso de los hombres, la eficacia se asocia estrechamente con la independencia. Para las mujeres, en cambio, tiene que ver con la capacidad de establecer una buena relación. DeWine y Smith concluyen que “seguimos esperando que las mujeres busquen ayuda, y que los hombres resuelvan solos sus propios problemas”.

    (c) Working Woman.