Eutelsat presentó los resultados correspondientes al ejercicio fiscal finalizado el 30 de junio de 2026, en un contexto marcado por la reestructuración financiera de la compañía y la consolidación de su estrategia como operador de infraestructura satelital de múltiples órbitas. La empresa informó una mejora de sus resultados operativos, una reducción de las pérdidas netas y confirmó sus previsiones para el próximo ejercicio, apoyada en un reciente aumento de capital de €1.500 millones.
La compañía continúa integrando plenamente el negocio heredado de OneWeb, adquirido en 2023, y concentra sus inversiones en servicios de conectividad para gobiernos, defensa, movilidad y empresas. Esa estrategia busca reducir la dependencia del negocio tradicional de televisión satelital, que continúa registrando una contracción gradual.
El negocio cambia de eje
Durante el ejercicio, Eutelsat mantuvo prácticamente estables sus ingresos, aunque el desempeño fue dispar entre segmentos. La división de conectividad volvió a crecer gracias al aporte de OneWeb y de los contratos gubernamentales, mientras que el negocio de video siguió mostrando una caída estructural, en línea con la migración del consumo audiovisual hacia plataformas digitales.
El EBITDA ajustado mejoró respecto del ejercicio anterior y la compañía redujo su pérdida neta, favorecida por menores costos de integración y una estructura financiera más estable. La dirección reiteró que espera continuar mejorando los márgenes durante el ejercicio 2026-2027.
La publicación de los resultados llega pocas semanas después de que Francia, Reino Unido, Bharti Space y otros accionistas aprobaran una recapitalización de aproximadamente €1.500 millones. La operación permitirá reducir el nivel de endeudamiento y financiar las inversiones necesarias para la próxima generación de satélites.
OneWeb e IRIS² concentran la inversión
La principal prioridad estratégica continúa siendo la expansión de la constelación OneWeb. Eutelsat trabaja en el desarrollo de la segunda generación de satélites de órbita baja, que ofrecerán mayor capacidad y menores costos operativos.
Al mismo tiempo, la compañía ocupa un papel central dentro del consorcio responsable de desarrollar IRIS², la futura constelación soberana de la Unión Europea destinada a brindar comunicaciones seguras para gobiernos, organismos públicos e infraestructura crítica.
Ese proyecto representa uno de los mayores programas espaciales financiados por Europa y busca reducir la dependencia tecnológica respecto de redes estadounidenses como Starlink.
Competencia creciente
La evolución de Eutelsat refleja la transformación del mercado mundial de las comunicaciones satelitales. Los operadores históricos de satélites geoestacionarios enfrentan una competencia creciente por parte de constelaciones en órbita baja, capaces de ofrecer menor latencia y mayor capacidad de transmisión de datos.
Frente a ese escenario, la compañía apuesta por una arquitectura multiórbita que combina la cobertura global de sus satélites geoestacionarios con la flexibilidad de la red OneWeb. Esa estrategia es similar a la que desarrolla SES tras la adquisición de Intelsat y anticipa la dirección que está tomando buena parte de la industria.
Una empresa con respaldo estatal
El fortalecimiento financiero modifica además el perfil accionarial de Eutelsat. Francia incrementó su participación hasta convertirse nuevamente en el principal accionista, reflejando la creciente importancia estratégica que los gobiernos europeos asignan a las comunicaciones espaciales.
La compañía considera que ese respaldo facilitará el desarrollo de nuevos contratos institucionales y permitirá afrontar el elevado nivel de inversiones que exige el despliegue de nuevas constelaciones.
Más allá de los resultados financieros, el ejercicio confirma que Eutelsat dejó de ser principalmente un operador de televisión satelital para convertirse en un proveedor de infraestructura de conectividad espacial. La evolución de OneWeb, la ejecución del programa IRIS² y la capacidad para monetizar esas inversiones determinarán su posición competitiva frente a Starlink, SES y otros operadores durante la segunda mitad de la década.












