miércoles, 29 de abril de 2026

    Las empresas de fin de siglo

    Puesto que conocer el futuro es imposible, además de la insondable fascinación que tal intento tiene para el ser humano, el objetivo esencial de anticipar lo que vendrá es limitar, acotar la incertidumbre.

    El futuro es una proyección del presente, en el sentido de que hoy están latentes muchos de los elementos y tendencias que serán dominantes y explícitos mañana. El mérito consiste en detectar hoy esas insinuaciones, esas potencialidades que en algún momento serán reconocidas por todos.

    Junto con reducir la incertidumbre y por tanto la angustia, lo que el ser humano busca cuando avizora el futuro es ponerse a cubierto de catástrofes, contingencias e inconvenientes. Una demanda que se acrecienta con la especial angustia que provoca el cambio de siglo, especialmente el próximo,

    que es a la vez cambio de milenio.

    MERCADO invitó a distinguidos empresarios -responsables de la formulación estratégica al más alto nivel en sus empresas- a condensar en breves líneas una reflexión sobre la economía del país, del sector en el que operan, o de la posición que tendrá la empresa que dirigen a final de la década y comienzo de un nuevo siglo y milenio.

    El conocimiento de la probable dirección del cambio permite obtener ventajas económicas. Estar en el lugar justo en el momento adecuado y en el negocio preciso. La urgencia de hoy es detectar tendencias, formular estrategias de negocios, detectar ventajas competitivas, analizar los “nichos” en el mercado e identificar las más adecuadas estrategias de marketing.

    Más de 130 años de experiencia, y más de 80 años acá en la Argentina, confirman que para nosotros las claves del éxito son la visión, la constancia y conocer y escuchar a la gente, clientes, proveedores y colaboradores. Por ello ya estamos comprometidos con el futuro, invirtiendo para desarrollarnos en el próximo milenio.

    José Heribert Nolte.

    Gerente General Bayer Argentina S.A.

    Confío en que el 2000 encontrará a la Argentina consolidando su apertura y crecimiento para incorporarse al mundo desarrollado. El gran protagonista será el consumidor, quien será el gran orientador, premiando o castigando con su aprobación o condena. La excelencia en cualquier actividad, ya sea cultural, social, industrial y por sobre todo educacional, será el motor para que, junto con la actitud positiva de toda la población, se materialice el despegue de todo un pueblo que confía en sus fuerzas. Shell continuará, espero que junto a muchos más, a la vanguardia de este proceso.

    Jorge A. Brea.

    Presidente Shell Capsa.

    Creo que continuarán los cambios políticos, sociales y económicos que están transformando nuestro país. Los cambios se profundizarán y serán irreversibles en la mayoría de los casos. Los aspectos sociales y económicos, en cambio, todavía tienen mucho camino que recorrer para superar definitivamente el pasado. Estos son los cambios que hay que profundizar y consolidar.

    En cuanto a los negocios, creo que vamos a ver cambios importantes en lo que se consume y cómo se lo adquiere. Comprar no será igual que hoy y el consumidor será el verdadero protagonista. La globalización, en todos sus órdenes, afectará nuestra cultura colectiva.

    Luis J. Arzeno.

    Presidente Coca-Cola Río de la Plata.

    Estamos caminando encima del nuevo siglo, aunque el almanaque aún no lo registre. Estoy seguro, también, de que hay valores que pasan de un siglo a otro y de milenio en milenio, pero siguen siendo los mismos. En el ámbito de las telecomunicaciones lo sabemos muy bien, aunque la tecnología nos seguirá sorprendiendo. La constante búsqueda de la satisfacción del cliente brindándole cada día un servicio de mejor calidad, el propósito de que nuestros inversores tengan un nivel de rentabilidad atractivo y la convicción de que todas las áreas de la empresa colaboren entre sí para lograr esos objetivos son valores permanentes, en los cuales hoy mismo estamos trabajando muy duro.

    José Luis Martín de Bustamante.

    Presidente Telefónica de Argentina.

    Los recientes cambios geopolíticos nos presentan un mundo diferente. El comercio mundial se globaliza, pero grupos de países se protegen a través de la creación de mercados regionales. El desarrollo tecnológico es explosivo e impacta en todos los órdenes de la vida cotidiana. El balance ecológico exige proteger el medio ambiente, lo cual requiere un cambio cultural y también un costo económico importante.

    El mañana se percibe más competitivo; existirán menos puestos de trabajo, accesibles sólo para los que tengan conocimiento y experiencia, adquiridos a través de la educación y el entrenamiento. Los países que quieran progresar económica y socialmente deberán ajustarse rápidamente a las nuevas

    circunstancias. Nosotros no somos la excepción.

    Alberto Ussher.

    Presidente Camea S.A.

    Día tras día la estabilidad económica constituye una realidad que se consolida en la vida del país. Tal circunstancia ha generado un punto de inflexión en la historia económica argentina. El empresario formado en la convivencia con altos índices inflacionarios, y sobreviviente de dos hiperinflaciones, debe asumir la nueva realidad. De hoy en más, sus paradigmas deben ser: crecimiento, eficiencia e innovación tecnológica. Alcanzarlos constituye su compromiso social con la comunidad y su apoyo a la Argentina competitiva.

    Marcelo Argüelles.

    Presidente Sidus-Biosidus.

    La petroquímica argentina, ante el dilema de crecer o desaparecer, tiene que destacarse en tres frentes: innovación permanente en calidad, costos y conservación ambiental; logro de masa crítica, con exportaciones permanentes y crecientes; generación y desarrollo de nuevos negocios exitosos. Y, desde mi punto de vista, la “receta” no por poco original es menos cierta: internamente en la empresa, un equipo entusiasta, agresivo y competente; y una visión y acción compartidas por sociedad-empresa-gobierno para competir y ganar en los mercados internacionales.

    Rubén D. Puentedura.

    Gerente General PASA Petroquímica Argentina S.A.

    En el año 2000 la Argentina estará concretando un cambio profundo. Se afirmará la tendencia hacia la primacía de las contribuciones efectivas, las que conducen al bienestar económico y la calidad de vida. Seremos más eficientes en la ejecución del proceso productivo y más efectivos en la satisfacción de las nuevas necesidades que vayan surgiendo.

    Las organizaciones tendrán suficiente plasticidad como para adaptarse a los cambios, respondiendo con trabajo en equipo, ingenio, esfuerzo y ética profesional.

    Fernando Oris de Roa.

    Presidente Compañía Continental.

    En estos tiempos de globalización y cambios profundos se hará críticamente importante la alineación de estructuras, ya sean privadas o públicas, detrás de una clara visión y conjunto de valores para que cada integrante sume su esfuerzo en torno de un objetivo estructural común, más que de satisfacer objetivos individuales. Debemos pasar de las estructuras actuales (claramente unipersonales) a grupos de trabajo con poder efectivo para competir en un entorno cada vez más exigente.

    Una clara visión de adónde queremos llegar, más una definición de los valores que deberemos respetar, será la única fórmula de éxito.

    Jorge Castro Volpe.

    Presidente Pepsi-Cola Argentina.

    La atención de la salud en el año 2000 deberá solucionar tres problemas cruciales: accesibilidad, costo y calidad. Las modernas comunicaciones informarán a la población de nuevos métodos diagnósticos y terapéuticos, creando una explosión de expectativas, lo que incrementará la demanda de servicios. La responsabilidad de la dirigencia es enorme. No hay lugar aquí para políticas demagógicas ni errores de planificación o cálculo económico, pues sus consecuencias serían gravísimas.

    La respuesta a esta problemática debe ser interdisciplinaria, en la formulación de la política debe participar la comunidad toda, pues el tema excede largamente el campo de la atención médica.

    Jorge F. Aufiero.

    Presidente Medicus.

    Frente a los desafíos del futuro no hay recetas mágicas, pero sí una línea básica: acentuar la responsabilidad del empresario con el cliente, sus colaboradores en la compañía y la comunidad en la que se integra. Esto lleva a cuidar a la gente y su medio ambiente.

    Gerhard Hoffmann-Becking.

    Presidente Mercedes-Benz Argentina.

    En general, el consumidor argentino debe ser uno de los menos informados y menos exigentes con respecto a los productos que consume. Nuestra tarea es, fundamentalemente, la de informarlo y educarlo hacia la búsqueda de lo mejor, que sepa distinguir entre lo bueno, lo malo y lo regular.

    Debemos romper el nivel medio de mediocridad. Poca gente aún aspira a lo mejor, porque no sabe equilibrar tres factores: precio, calidad y uso del producto. Absolutamente, ahora estamos en buen camino para que en la decisión de compra se optimice a favor del consumidor la antigua pero vigente relación entre costo y beneficio.

    Juan Carlos Bagó.

    Presidente Laboratorios Bagó.

    El bienestar general requiere del crecimiento de la economía y no puede imaginarse una economía creciente sin el aporte protagónico de la construcción, ya que prácticamente todas las actividades del hombre se inician con la construcción.

    Tenemos un concepto fundamental: el papel importantísimo que debe tener en el futuro del país la empresa privada.

    Como empresarios, estaremos vocacionalmente orientados a acciones positivas y que aporten primordialmente a la unidad de los argentinos.

    En un clima de libertades individuales garantizadas, los empresarios de la construcción seremos, sin duda, factor importante para forjar el futuro argentino.

    Vito Remo Roggio.

    Presidente Benito Roggio e Hijos S.A.

    Nuestras organizaciones transitarán otros caminos a partir del retiro del Estado de la actividad económica. El planteo resulta ineludible: “Abandonar la actitud de supervivencia reemplazándola por la de permanente búsqueda de la competencia y eficiencia, o desaparecer como empresa”.

    José Manuel Eliìabe.

    Presidente ISAURA S.A.

    Gracias a la incipiente estabilidad que estamos viviendo en lo económico comenzamos a transitar la década del consumidor que nos llevará a ingresar en el siglo XXI con la llave maestra de la competencia. Durante años, el consumidor argentino no pudo ejercer sus derechos a la libre elección porque la inflación lo obligaba a invertir rápidamente en bienes de consumo para resguardar el poder adquisitivo de su dinero. Hoy ya estamos viendo cómo los consumidores de nuestro país comienzan a ser selectivos en sus compras y obligan a competir.

    Carlos E. Paciarotti.

    Director Disco S.A.

    El concepto de la empresa manufacturera, que simplemente trata de vender lo que fabrica, está haciéndose obsoleto. El eslabón entre lo que se produce y el usuario o cliente es el servicio que se debe brindar al consumidor junto con el producto que se le ofrece.

    Esta nueva norma de servicio, que también podemos denominar de calidad, es la que distinguirá a las empresas de excelencia de las que seguirán siendo meros vendedores de lo que producen sus fábricas.

    Juan Alejo Soldati.

    Presidente Química Estrella S.A.

    Espero para el año 2000 un país políticamente estable, con una economía en pleno desarrollo, que permita la decidida y sólida presencia de la Argentina en los mercados internacionales.

    La lechería argentina se encuentra en estos momentos viviendo situaciones similares a las que experimentamos en 1987, con un sector productor interno en pleno crecimiento que generará excedentes de consumo interno en no más de un par de años, por un lado, y un mercado internacional deficitario en términos de oferta, con precios en franco incremento, por otro, lo que define un futuro de gran importancia para el sector en general.

    Pascual Mastellone.

    Presidente Mastellone Hnos. S.A.

    Así como no debemos esperar el futuro, él tampoco espera, porque el futuro es hoy. Una constante capacitación, educación e investigación y una permanente innovación son las claves para un desarrollo sostenido en el tiempo. Los niños y jóvenes de hoy serán los dirigentes del próximo siglo, de allí que cobra la más relevante importancia cómo los estamos educando, capacitando e instruyendo, cómo los hagamos idóneos para que continúen lo que venimos emprendiendo nosotros y puedan ingresar con la formación necesaria a ese futuro que está al alcance de la mano.

    Es más tarde de lo que pensamos. Aportemos ya para una sociedad ética y solidaria con metas culturales que puedan definir quiénes somos, qué papel queremos desempeñar en el futuro; construir una sociedad justa y finalmente una sociedad previsiva, que no espere el futuro, sino que se encuentre permanentemente diseñándolo y construyéndolo con trabajos y esfuerzos

    mancomunados.

    Hugo Alberto Vizzo.

    Presidente del Consejo de Administración SanCor Cooperativas Unidas Ltda.

    Dentro del esquema de globalización hacia el que tienden hoy las empresas, el principal activo de las mismas es su gente. En Argentina deberemos realizar una importante inversión en capacitación si queremos mantener el liderazgo de América latina. Por otra parte, el proceso de privatizaciones nos obligará a obtener aumentos importantes en productividad, cambios en la filosofía del marketing y a un trabajo de innovación permanente que sólo se logra con grupos humanos altamente entrenados y motivados. Si esto se logra para el año 2000 habremos alcanzado el nivel que como país hemos estado dilapidando los últimos 60 años.

    Carlos A. Leone.

    Vicepresidente Acindar S.A.

    El desarrollo sostenible armoniza la protección del medio ambiente con el progreso económico, a través de la idea de eficacia. Este no es un concepto defensivo. Es el campo de la nueva competencia, que será la más intensiva e importante del próximo siglo. Habrá que incluir el costo ambiental dentro de los ítems que conforman el precio del progreso, lo que sólo se logra a través del sistema de mercados abiertos. El sistema cerrado ha causado gran inequidad social y el aumento del mayor contaminante: la pobreza. Urge preguntarnos si el modelo de desarrollo industrial aplicado por los países desarrollados todavía puede considerarse deseable para esta parte del mundo.

    Federico J.L. Zorraquín.

    Presidente Ipako.

    En el futuro habrá que escribir el libro de cómo se reconvirtió la industria argentina de automóviles en tiempo récord. Esta ha estado a punto de desaparecer por muerte natural hace tres años y dentro de tres la Argentina puede tener una industria automotriz muy competitiva en el entorno en el que se mueve hoy el país, que es el Mercosur.

    J. M. Rodríguez Jado.

    Presidente Autolatina Argentina S.A.

    Después de tantos años de dislate, pensar en el 2001 invita a un esfuerzo intelectual que no ha sido frecuente en el pasado reciente. Para entonces la gestión gerencial va a concentrar 80% de su tiempo en analizar la eficacia de su management, la competitividad, la calidad de sus productos y servicios así como su inserción en los mercados. El 20% restante lo estaremos dedicando a medir el impacto de la macroeconomía y la política en el progreso de nuestras empresas.

    Inexorablemente así va a ser la Argentina, ya que habrá emprendido el camino de la razonabilidad. Y esta afirmación no es simple voluntarismo.

    Diego Yofre.

    Presidente La Plata Cereal Co.

    Si somos optimistas y pensamos que la estabilidad llegó a la Argentina para quedarse, deberemos acostumbrarnos a que nuestro principal objetivo es ofrecer precio, calidad y servicio en un mercado que se caracterizará por una competencia cada vez más feroz, en la que sobrevivirán aquellos que se den cuenta de que lo más importante es conformar al cliente.

    Gustavo Deutsch.

    Presidente Tia S.A.