La industria manufacturera operó al 58,4% de su capacidad instalada, de acuerdo con el dato del Indec publicado ayer por la tarde. Con un nivel de utilización por debajo del 60%, las empresas argentinas enfrentan una presión creciente por mejorar eficiencia, acelerar decisiones y usar recursos con mayor precisión en operaciones que se vuelven más exigentes.
En ese marco, Javier Marbec, director Mercado Internacional de Totvs, sostuvo que el desafío empresarial no se limita al recorte de costos. Para el directivo, el foco se desplazó hacia la capacidad de respuesta y la adaptación, con mayor claridad sobre lo que ocurre dentro de la operación. “En escenarios de mayor presión por costos y utilización de recursos, las empresas ya no buscan solamente eficiencia financiera”, dijo Marbec, director Mercado Internacional de Totvs.
El planteo se inscribe en una agenda donde productividad, competitividad y transformación tecnológica ganan peso. Un estudio reciente del World Economic Forum (WEF) y McKinsey, basado en la visión de cerca de 130 líderes empresariales, señala que tecnologías como la inteligencia artificial (IA) están remodelando industrias y cambiando la forma en que las organizaciones buscan eficiencia, crecimiento y capacidad de adaptación.
Marbec señaló que muchas compañías ya avanzaron en automatización, análisis de datos e IA aplicada a áreas específicas del negocio. Sin embargo, planteó que operar en entornos de mayor presión por eficiencia exige aumentar la velocidad de toma de decisiones, mejorar el análisis de la información y fortalecer la capacidad de respuesta. “Las empresas más eficientes no serán necesariamente las que usen más tecnología”, dijo Marbec, director Mercado Internacional de Totvs.
El enfoque propuesto excede la automatización de tareas repetitivas y apunta a modelos que amplíen la eficiencia sin perder capacidad humana de análisis, criterio y toma de decisión. En ese esquema, la IA pasa a apoyar el monitoreo operacional, el análisis en tiempo real y la automatización de flujos, mientras que el contexto de negocio, la priorización y la integración entre áreas continúan dependiendo de las personas.
Para convertir la eficiencia en capacidad real de ejecución, el análisis también remarcó la necesidad de fortalecer la base operacional, con sistemas de gestión actualizados, operación en nube y datos organizados. Sin esas condiciones, persisten dificultades para ampliar productividad, visibilidad operacional y capacidad de respuesta dentro del negocio.












