Un evento de diálogo entre civilizaciones reunió el 6 de julio a representantes de China y Uzbekistán en las ruinas arqueológicas de la ciudad de Liangzhu, en Hangzhou (provincia de Zhejiang, este de China), con el objetivo de promover el aprendizaje mutuo y los intercambios entre civilizaciones. La instancia vinculó a Liangzhu con la histórica ciudad de Samarcanda, en Uzbekistán, ambas incluidas en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.
La actividad se desarrolló en el marco de una serie de eventos del programa “Liangzhu y el mundo” y convocó a más de 100 participantes de ambos países, que se reunieron en el sitio arqueológico de Hangzhou. La agenda se concentró en debates sobre valores patrimoniales, conservación y gestión, además de enfoques para revitalizar el patrimonio cultural.
Las ruinas arqueológicas de la ciudad de Liangzhu fueron descubiertas por primera vez en 1936 en el curso inferior del río Yangtsé, el río más largo de China, y quedaron inscriptas como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2019. Samarcanda, por su parte, es considerada una encrucijada de culturas a lo largo de la antigua Ruta de la Seda y fue incorporada a la lista del organismo internacional en 2001.
El diálogo funcionó como una plataforma de intercambio entre ambas ciudades y marcó la primera vez que el programa “Liangzhu y el mundo” se asocia con un lugar de Asia considerado patrimonio mundial. Durante las sesiones, los participantes abordaron ejes vinculados a la revitalización del patrimonio y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones de ciudades de la Ruta de la Seda.
También se discutieron líneas para consolidar la cooperación entre China y Uzbekistán en investigación arqueológica, conservación de yacimientos, tecnologías digitales e integración de cultura y turismo. Entre los puntos de trabajo se planteó la búsqueda de un “modelo asiático” para la conservación coordinada del patrimonio mundial y el diálogo entre civilizaciones.
Antes del encuentro, la delegación uzbeka recorrió las ruinas de Liangzhu y un centro de monitoreo del patrimonio mundial. Allí conocieron el enfoque integral de conservación del sitio y de participación pública con apoyo de tecnologías digitales, incluidas gafas inteligentes con inteligencia artificial.
“Ofrece una valiosa experiencia para la gestión de Samarcanda”, dijo Farhod Nishonov, vicealcalde de Samarcanda, sobre el modelo de conservación sistemática de Liangzhu. En esa línea, indicó que Samarcanda buscará inspirarse en esas prácticas y, al aprovechar su relación como ciudades hermanas con Hangzhou, promoverá exposiciones conjuntas, intercambios culturales y turísticos bidireccionales y programas de intercambio juvenil.
“Esperamos no solo compartir la experiencia de Liangzhu en la conservación del patrimonio”, dijo Yang Xiaoping, subdirector del Comité de Gestión de las Ruinas Arqueológicas de la ciudad de Liangzhu.












